La presidenta Claudia Sheinbaum participó en la Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, donde México presentó dos iniciativas de alcance multilateral: un Programa Global de Reforestación financiado con el 10% del presupuesto militar mundial, y una declaración colectiva en contra de la intervención militar en Cuba.
La propuesta de reforestación: paz como política exterior
La iniciativa propone redirigir el 10% del gasto militar global hacia la reforestación del planeta, bajo la premisa de que la crisis climática representa una amenaza mayor a la estabilidad mundial que los conflictos armados. “En vez de sembrar guerra, sembremos paz”, sintetizó Sheinbaum ante los líderes reunidos.
La propuesta se inscribe en una política exterior que privilegia el multilateralismo y los principios históricos de la diplomacia mexicana: no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de controversias.
Postura soberana ante Cuba y agenda bilateral
La delegación mexicana impulsó una declaración contra cualquier intervención militar en Cuba, y confirmó el envío de ayuda humanitaria a través de AMEXCID, además del desarrollo de nuevos acuerdos de cooperación bilateral.
En materia bilateral, Sheinbaum se reunió con los presidentes de España y Uruguay de forma individual, y en encuentro conjunto con los mandatarios de Brasil, Colombia y Uruguay, consolidando la coordinación latinoamericana en materia de democracia y desarrollo.
Coatlicue y la agenda con la Unión Europea
La gira incluyó una visita al Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona (BSC-CNS), donde se avanzó en la colaboración para el desarrollo de Coatlicue, la supercomputadora nacional que México proyecta como eje de su estrategia de soberanía tecnológica. De manera paralela, el canciller Roberto Velasco se encuentra en Bruselas preparando la visita de la Unión Europea a México en mayo, en la que se prevé la firma o actualización de acuerdos comerciales estratégicos.

