México celebra cada 30 de abril el Día de la Niña y el Niño, una jornada que trasciende las festividades escolares para enfocarse en el reconocimiento y la protección de los derechos fundamentales de la infancia.
Orígenes internacionales de la fecha conmemorativa
La conmemoración a nivel mundial tiene sus raíces en el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial, cuando creció la preocupación internacional por las condiciones de vida de los menores. En 1924, la Liga de las Naciones aprobó la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, un documento pionero. Más tarde, en 1954, la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó a todos los países establecer un Día Universal de la Infancia.
Actualmente, la Organización de las Naciones Unidas y su agencia UNICEF reconocen el 20 de noviembre como el Día Mundial de la Infancia, fecha en que se adoptó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y posteriormente la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.
La celebración en México y sus objetivos
En territorio mexicano, esta celebración se instauró precisamente en 1924 durante la administración del presidente Álvaro Obregón y por impulso del entonces secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, tras la adopción de la Declaración de Ginebra. La fecha busca generar conciencia sobre la necesidad de asegurar condiciones dignas para los niños y niñas del país.
Organismos internacionales y autoridades nacionales subrayan que el día sirve para recordar que los menores son titulares de derechos y que gobiernos, instituciones y la sociedad en su conjunto tienen la obligación de protegerlos frente a problemáticas como la pobreza, la violencia, la discriminación, la explotación laboral y las carencias en acceso a educación y servicios de salud.
La conmemoración también pretende visibilizar la situación global de la infancia y promover políticas públicas orientadas a su bienestar. Según UNICEF, funciona además como un llamado mundial para escuchar las voces de los niños, niñas y adolescentes y fomentar entornos seguros que favorezcan su desarrollo integral.

