Un estudio del Centro de Investigación en Política Pública (IMCO) identificó que la seguridad, un mercado laboral formal y la promoción del talento son elementos esenciales para el desarrollo económico competitivo de las ciudades en México, siendo Querétaro, Guadalajara y Hermosillo las urbes más destacadas en este aspecto.
Modelo económico urbano
Según el investigador Álvaro Pérez del IMCO, una ciudad competitiva requiere un mercado laboral funcional, una administración pública eficiente, condiciones de seguridad favorables y un gobierno local con capacidad de gestión. Bajo estos criterios, el Índice de Competitividad Urbana 2026 señala que las cinco ciudades con más de un millón de habitantes mejor posicionadas son Querétaro, Guadalajara, Hermosillo, Saltillo y Monterrey.
Pilares fundamentales
Pérez explicó que la economía urbana moderna se basa en tres ejes fundamentales: “compartir”, “conectar” y “aprender”. El primero se refiere al aprovechamiento colectivo de infraestructura como hospitales, redes de agua, transporte, energía, conectividad digital, servicios financieros y equipamiento urbano, cuyo costo sería prohibitivo para individuos.
Respecto al segundo eje, “conectar”, implica que una ciudad vincule el talento con las oportunidades laborales.
“En los mercados urbanos más dinámicos, las empresas encuentran trabajadores con habilidades específicas y los trabajadores encuentran mejores empleos. Cuando una ciudad no conecta, el talento se desperdicia: hay gente que trabaja mucho, gana poco y permanece atrapada en la informalidad”, explicó Álvaro Pérez.
Transformación y crecimiento
El tercer eje, “aprender”, consiste en fomentar la circulación de redes, los vínculos entre universidades y empresas, así como la adopción de tecnologías.
“Una ciudad que aprende no solo crece; se transforma. No se queda dependiendo de actividades de bajo valor agregado, sino que escala hacia sectores más sofisticados.”
El investigador afirmó que las ciudades más competitivas de México generalmente cumplen al menos dos de las siguientes condiciones: un entorno de seguridad que atraiga talento e inversión, un gobierno local con mayor capacidad de acción y un mercado laboral con alta participación en el empleo formal.
“Las ciudades que ganan son las que construyen capacidades; comparten infraestructura, conectan talento con oportunidades y aprenden más rápido”, subrayó.

