Los aeropuertos de México se posicionan como un eje económico clave ante el próximo Mundial de Fútbol 2026, con proyecciones oficiales y empresariales que anticipan una inyección superior a los 65 mil millones de pesos y la llegada de más de 5.5 millones de visitantes internacionales durante el evento.
Inversiones y preparativos en terminales clave
El flujo de turistas, que ingresará principalmente por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), Guadalajara y Monterrey, ha motivado fuertes inversiones en infraestructura y servicios. Solo para el AICM se destinaron cerca de 9 mil millones de pesos en obras de modernización con vistas al torneo.
Además del transporte aéreo, las terminales buscan maximizar ingresos mediante espacios comerciales, publicidad, restaurantes y servicios turísticos dirigidos a los viajeros que transitarán por las ciudades sede.
Impacto económico estimado por organismos
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) calcula una derrama económica que superaría los 65 mil millones de pesos, lo que equivale a más de 3 mil millones de dólares. Esta organización también prevé la creación de al menos 12 mil empleos temporales vinculados al turismo y los servicios.
En una línea similar, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) estima que el evento deportivo generará alrededor de 3 mil millones de dólares en actividad económica, impulsada por el consumo turístico y la movilidad internacional.
Legado más allá del evento deportivo
Expertos del sector aeroportuario consideran que la Copa del Mundo acelerará inversiones en tecnología, movilidad, logística y atención al pasajero, cuyos beneficios podrían extenderse incluso después de finalizado el torneo. La concentración de visitantes internacionales durante varias semanas convierte a los aeropuertos en puntos estratégicos para empresas de consumo y entretenimiento.

