En el fútbol profesional de México, existe una marcada diferencia en la visibilidad de la comunidad LGBT+ entre las ramas femenil y varonil, donde ningún jugador activo o retirado de la Liga MX ha declarado públicamente su homosexualidad, en contraste con la apertura mostrada por varias futbolistas mujeres.
Tabú en el fútbol varonil
El ambiente en los vestidores y las tribunas del balompié masculino mantiene un fuerte tabú, alimentado por tradiciones machistas y el temor a represalias deportivas. Expertos y organizaciones civiles señalan que el principal obstáculo es el miedo a perder patrocinios y enfrentar cánticos homofóbicos por parte de la afición.
La comentarista Desirée Monsiváis, refiriéndose a esta situación en junio de 2025, expresó: “Ahora resulta que en la Liga MX no hay nadie homosexual”.
Apertura en el fútbol femenil
Entre las mujeres el panorama es distinto. Varias jugadoras de la Liga MX Femenil han hablado abiertamente sobre su orientación sexual y han mostrado a sus parejas en público.
Un caso emblemático es el de Kenya Caballero, seleccionada nacional de fútbol playa y exjugadora de Pumas, quien fue una de las primeras futbolistas mexicanas en reconocer su homosexualidad ante los medios. En 2019 declaró a TVNotas: “Dentro de la Liga MX es muy común que haya personas con preferencias sexuales ‘diferentes’. A mí dentro de la Liga y en Pumas nunca me trataron raro, siempre hubo respeto de parte de jugadoras y directivos, nunca hubo burlas ni nada parecido acerca de mi sexualidad”.
Desirée Monsiváis también ha señalado que en el fútbol femenil la orientación sexual no es un tema prohibido, a diferencia de lo que ocurre en la liga de hombres.
Casos internacionales y sanciones
A nivel global, la visibilidad de futbolistas hombres abiertamente homosexuales sigue siendo limitada. Un caso reciente es el del checo Jakub Jankto, quien se declaró gay en 2023 mientras aún era jugador activo, afirmando: “Como todos los demás, yo también quiero vivir mi vida en libertad. Sin miedos, sin prejuicios, sin violencia, pero con amor”.
Otros ejemplos incluyen a Jake Daniels en Inglaterra, Joshua Cavallo y Andy Bremman en Australia, y el pionero Justin Fashanu, quien se declaró en 1990 y posteriormente se suicidó tras enfrentar una fuerte presión social.
En México, la Federación Mexicana de Fútbol ha recibido multas millonarias de la FIFA debido a los cánticos homofóbicos en los estadios. El protocolo aplicado consta de tres fases: el árbitro detiene el partido, envía temporalmente a los jugadores a los vestidores y, si persisten los cánticos, puede suspender definitivamente el encuentro.
Marco legal y desafíos
Las reformas legales permiten expulsar a aficionados por actos de odio, con vetos que pueden llegar hasta cinco años sin acceso a partidos. El marco jurídico incluye la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación y protocolos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para sancionar delitos de odio y discriminación por orientación sexual.
La brecha entre hombres y mujeres en el fútbol mexicano respecto a la visibilidad LGBT+ se mantiene, presentando el reto de romper el silencio en un contexto donde la discriminación y los prejuicios aún definen los límites de la apertura en el deporte.

