El periodo conocido como canícula, caracterizado por alrededor de cuarenta días de calor extremo y sequía, está previsto que se presente entre julio y agosto del próximo año 2026. Las temperaturas podrían superar los 35 grados Celsius e incluso alcanzar niveles extremos de hasta 50 grados.
Características del fenómeno climático
Este fenómeno meteorológico, también llamado “sequía intraestival” o “veranillo”, ocurre anualmente durante el verano. Se produce por un calentamiento excesivo del aire, cielos despejados, aumento en la fuerza de los vientos y una notable disminución en las precipitaciones.
El término “canícula” tiene su origen en el latín “canís”, que significa “perro”, y se relaciona con la constelación del Can Mayor y su estrella Sirio, conocida como “La Abrasadora”.
Duración y pronóstico
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua, el evento climático podría iniciar entre el 3 de julio y extenderse hasta el 11 de agosto de 2026. Según proyecciones del Centro Canadiense de Modelización y Análisis Climático, el año 2026 podría situarse entre los cuatro más calurosos registrados, comparable con 2023 y 2025.
Regiones con mayor impacto
El Centro Nacional de Prevención de Desastres señala que las temperaturas más intensas suelen registrarse en los estados de Colima, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz.
En contraste, zonas como el Altiplano, el Valle de México, Baja California Sur, Baja California, Durango, Nayarit, Coahuila, Sonora, Querétaro y la Ciudad de México podrían experimentar un impacto menor debido a factores geográficos y la presencia de lluvias asociadas a otros sistemas.
Consecuencias y riesgos para la salud
Entre los principales efectos adversos se encuentran la escasez de agua en ríos, lagos y presas, sequía agrícola que daña cultivos, un mayor riesgo de incendios forestales y diversos problemas de salud pública.
Las temperaturas extremas pueden provocar deshidratación, golpes de calor, agotamiento por calor, calambres musculares, complicaciones cardiovasculares y respiratorias, afecciones gastrointestinales, problemas dermatológicos y descompensación de enfermedades crónicas. Los grupos más vulnerables incluyen a niños, adultos mayores, personas con enfermedades preexistentes, trabajadores al aire libre y deportistas.
Recomendaciones de protección
Las autoridades sugieren mantenerse hidratado bebiendo agua constantemente, evitar la exposición solar en las horas de mayor intensidad (generalmente entre las 11 a.m. y las 4 p.m.), utilizar protector solar, vestir ropa ligera y de colores claros, y limitar las actividades físicas extenuantes al aire libre.
También se aconseja consumir alimentos frescos y ligeros, mantener los espacios habitables frescos cerrando cortinas y usando ventilación, estar atento a signos de alerta como mareos, dolor de cabeza intenso o piel enrojecida, y buscar atención médica ante cualquier síntoma relacionado con las altas temperaturas.

