La carrera de Letras Modernas en México enfrenta una baja demanda, estigmas y un desconocimiento generalizado sobre sus oportunidades laborales, según reflexionan estudiantes y profesores vinculados a estos programas académicos.
Experiencias personales y valor formativo
Tris Huicochea, de 26 años y actualmente estudiante de maestría en Inglaterra, relata que frecuentemente se enfrenta a preguntas sobre la utilidad de su especialización en la Edad Media. A pesar de las miradas de preocupación, defiende que su formación interdisciplinaria, que abarca cultura e historia además de lengua y literatura, ha sido valiosa incluso en el extranjero. Por su parte, Kundalini Muñoz Cervera, coordinadora del Colegio de Letras Modernas en la UNAM, explica que el objetivo central de la licenciatura es el análisis crítico de las literaturas dentro de sus contextos históricos y socioculturales.
Paulina García, quien cursa el último semestre de Letras Alemanas, afirma que la carrera transformó su visión del mundo, aunque reconoce que no es una opción común y que existe resistencia hacia la relevancia del alemán, además de una carencia de referentes laborales claros.
Brecha entre la academia y el mercado laboral
Elian Gemora, estudiante de Letras Inglesas, valora profundamente la formación académica recibida, aunque señala deficiencias en la preparación para el ámbito profesional. Regina Castañón, egresada de la misma carrera, coincide en este punto, reconociendo las fortalezas en lectura crítica y dominio del idioma, pero observando que áreas como la edición y la traducción no eran abordadas con suficiente profundidad en su momento.
Castañón aclara que el plan de estudios fue modificado en 2020 para fortalecer la formación profesional, un cambio en el que participó Tris Huicochea y que ahora lo considera más completo. También observa que, si bien la docencia es una salida laboral frecuente, a menudo no es una elección sino una consecuencia de la disponibilidad de trabajo, dado que otros campos como el editorial o el académico suelen ser más cerrados. Aunque el espectro laboral incluye investigación, industria editorial y traducción especializada, ella afirma que “las oportunidades son limitadas y muy precarizadas”.
Factores detrás de la baja demanda
Letras Modernas, especialmente en sus variantes de Alemán y Portugués, es una de las carreras con menor demanda en la UNAM. Regina Castañón atribuye esto en parte al examen de idioma requerido para el ingreso y a la falta de información sobre las posibilidades profesionales, lo que genera incertidumbre entre los aspirantes. Paulina García añade la dificultad de encontrar respaldo familiar para estudiar humanidades.
Kundalini Muñoz Cervera contextualiza esta situación dentro de una tendencia más amplia donde los estudiantes prefieren carreras asociadas a mayores expectativas económicas, mientras las humanidades se deprecian. José Luis Gómez, profesor de Letras Portuguesas, suma otros factores como la baja difusión de los programas, los prejuicios sobre la empleabilidad y la competencia con licenciaturas como Traducción.
Gómez también aborda el tema del idioma, aclarando que suele percibirse como una barrera más grande de lo que realmente es, y que el programa está en evaluación para ajustar este requisito sin comprometer la calidad. Reconoce, además, un desequilibrio en la enseñanza de idiomas desde edades tempranas, con un énfasis excesivo en el inglés que limita la diversidad lingüística.
A pesar de los múltiples retos, tanto estudiantes como profesores coinciden en que Letras Modernas ofrece una formación humanística sólida y crítica.
