Durante la conferencia matutina del 28 de mayo de 2026, los directivos de ocho empresas farmacéuticas, ABBOTT, Bristol Myers Squibb, Neolpharma, Opella, Laboratorios Kener, Liomont, Sanofi y Bayer, presentaron de manera presencial sus respectivos proyectos de inversión y, en paralelo, expresaron su respaldo al rumbo industrial sanitario definido por el gobierno federal a través del Plan México. El acto, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Salud David Kershenobich Stalnikowitz, constituye un indicador relevante del clima de confianza inversor en el sector.
Por qué la industria decidió invertir en México
Los directivos coincidieron en tres elementos que motivan la decisión de invertir y ampliar capacidad productiva en el país. El primero es el marco de política pública del Plan México, que articula incentivos para la sustitución de importaciones y la exportación regional. El segundo es la armonización regulatoria de la Cofepris con sus contrapartes de Canadá y Estados Unidos, que abre la posibilidad de reconocimiento mutuo y simplificación de trámites. El tercero es el principio de soberanía sanitaria, retomado de forma explícita por los propios directivos del sector privado.
“Hablar de soberanía sanitaria significa garantizar que México tenga la capacidad de desarrollar y producir los medicamentos y las vacunas que su población necesita”, expresó Sergio Valentinotti, director de Biotecnología y Vacunas de Liomont.
Lo que dijeron las compañías sobre el rumbo del gobierno
Bristol Myers Squibb definió su inversión de mil mdp como un proyecto “enfocado en fortalecer la soberanía sanitaria de México” mediante manufactura local de terapias innovadoras y la garantía de abasto oportuno y acceso equitativo a medicamentos, en palabras de su director general Oswaldo Bernal.
Liomont explicitó su alineación con la política industrial al señalar que la compañía “comparte la visión de un México que produzca más y dependa menos del exterior en temas críticos de salud” y que sus 4 mil mdp comprometidos buscan construir “capacidades estratégicas para la autosuficiencia”.
Opella decidió posicionar a México como “plataforma regional de exportación farmacéutica para América Latina”, una decisión de ubicación estratégica de la cadena de valor a favor del país.
Sanofi comprometió la producción local de insulinas con capacidad para cubrir al 100% de los pacientes mexicanos que requieren ese medicamento, lo que reduce la dependencia de importaciones en un fármaco esencial.
Neolpharma anunció exportaciones a Estados Unidos, Europa, Japón y Canadá, mientras que ABBOTT consolida producción local de dispositivos médicos cardíacos que hasta ahora se importaban. Kener y Bayer reportaron continuidad y expansión sobre compromisos previos, lo que sugiere un patrón de inversión sostenida en el sector.
Una señal de mercado al cierre del primer semestre
El respaldo público y explícito de ocho compañías de distintas escalas, desde transnacionales como ABBOTT y Bayer hasta laboratorios mexicanos como Kener, Neolpharma y Liomont, constituye una señal de mercado sobre la valoración positiva del entorno regulatorio y de la política industrial del gobierno federal. La Secretaría de Salud articula adicionalmente un portafolio de 10 proyectos de inversión mixta que serán anunciados conforme avance el ejercicio fiscal.
El siguiente paso del Plan México
El gobierno federal continuará la armonización regulatoria con Cofepris, la coordinación con Canadá y Estados Unidos para integración de cadenas regionales y la incorporación gradual de Birmex en los proyectos vinculados con la cobertura pública de medicamentos. La presidenta cerró el bloque con un agradecimiento institucional a las compañías.
“Agradecemos la confianza en México y que sigamos trabajando por el bien de todas y todos los mexicanos”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

