El entrenador de la Selección Mexicana, Javier Aguirre, combinó la celebración por el pase a octavos de final del Mundial 2026 con una noticia personal tras revelar que se convirtió en abuelo por tercera vez. Durante la conferencia de prensa posterior al triunfo por 2-0 sobre Ecuador en el Estadio Ciudad de México, el estratega compartió su doble alegría.
Una noche emotiva
Visiblemente conmovido, Aguirre calificó la jornada como una de las más significativas al frente del equipo nacional. Resaltó la conexión construida con más de 80 mil aficionados presentes en el inmueble y el ambiente generado. “Significa mucho para mí, duele mucho porque ya tocó quedarse fuera, hoy esta comunión con la gente es increíble”, expresó.
Reflexiones y detalles por mejorar
Pese a la victoria, el técnico reconoció aspectos por corregir de cara al siguiente compromiso, señalando insatisfacción en las transiciones ofensivas que pudieron definir el partido con mayor contundencia. “Pero quedo un poquito insatisfecho en esas contras que pudimos matar; la afición, el pueblo mexicano, ya merecía una noche de éstas”, comentó.
Añadió, “Ayer nació mi tercer nieto, así que también estoy muy contento”. Incluso bromeó al decir que, para completar una jornada inolvidable, solo le faltaba disfrutar un whisky.
Evaluación y proyección
El triunfo fue catalogado por Aguirre como uno de los más importantes de su carrera, solo superado por uno obtenido en la Copa Oro debido a la cercanía sentida con la afición. Elogió el desempeño del portero Raúl “Tala” Rangel y de la línea defensiva integrada por Jesús Gallardo, Johan Vásquez, César Montes y Jorge Sánchez.
Finalmente, reiteró que la prioridad es mantener al equipo comprometido y recordó la importancia de conocer el entorno de los jugadores, experiencia que comparó con sus etapas al frente de las selecciones de Japón y Egipto. “Nuestra misión es jugar y entregar todo. Si así jugamos y ganamos, mejor. Nuestra obligación es dar lo mejor y luchar”, concluyó.

