La expansión del Mundial a 48 equipos ha transformado una de las aspiraciones más emblemáticas del futbol mexicano: el tradicional objetivo del “quinto partido” ha sido reemplazado por la meta de alcanzar el sexto encuentro en el torneo, que corresponde a los cuartos de final.
Cambio en la estructura del torneo
Con la incorporación de los dieciseisavos de final en el nuevo formato, las selecciones ya no avanzan directamente a octavos después de la fase de grupos. El camino actual se compone de: fase de grupos (tres partidos), dieciseisavos de final (cuarto partido), octavos de final (quinto partido) y cuartos de final (sexto partido).
Por esta razón, disputar el sexto juego se ha convertido en el nuevo reto equivalente a la antigua meta de llegar a cuartos, que antes era el quinto partido del certamen.
El camino del Tri en 2026
Para alcanzar esa instancia, México debe primero superar a Ecuador en los dieciseisavos. De lograrlo, avanzaría a octavos donde se mediría al ganador del duelo entre Inglaterra y República Democrática del Congo. Una victoria allí lo colocaría en los cuartos de final.
Antecedentes históricos de México
En toda su historia en Copas del Mundo, la Selección Mexicana solo ha llegado a cuartos de final en dos ocasiones, ambas veces como país anfitrión. La primera fue en el Mundial de 1970, donde fue eliminado por Italia con un marcador de 4-1. La segunda ocurrió en 1986, cuando cayó ante Alemania Federal en una tanda de penales tras haber eliminado a Bulgaria en octavos.
Aunque la expresión “quinto partido” sigue profundamente arraigada entre la afición, el Mundial 2026 ha alterado por completo su significado. Ahora, para igualar sus mejores actuaciones y situarse entre las ocho mejores selecciones del planeta, México necesita superar seis encuentros en un torneo con un formato renovado.

