Ante el incremento de encuentros con alacranes durante la temporada de lluvias, el doctor Edmundo González Santillán, curador de la Colección Nacional de Arácnidos del Instituto de Biología de la UNAM, advirtió que ningún remedio casero es efectivo para neutralizar el veneno de estos arácnidos. La única respuesta eficaz, señaló en entrevista con UNAM Global, es acudir de inmediato a un centro de salud para recibir atención médica.
En México existen más de 322 especies de alacranes, de las cuales entre 20 y 25 tienen importancia médica significativa. Las especies del género Centruroides, distribuidas en regiones cálidas y templadas, concentran la mayoría de los casos graves en el país. El antiveneno es el único tratamiento probado para contrarrestar los efectos de la picadura.
Lluvias y encuentros con alacranes
El doctor Edmundo González Santillán, curador de la Colección Nacional de Arácnidos del Instituto de Biología de la UNAM, explicó que, aunque los alacranes pueden aparecer durante todo el año, las lluvias incrementan su actividad superficial y, por lo tanto, los encuentros con humanos. Esto no significa que existan temporadas exclusivas de peligro, sino que condiciones como refugios inundados o mayor disponibilidad de alimento hacen que los arácnidos salgan más de sus escondites, lo que aumenta la probabilidad de accidentes.
Síntomas y grupos de riesgo
La reacción ante una picadura depende de la especie, la cantidad de veneno y la condición de la persona afectada. El veneno de los alacranes del género Centruroides contiene proteínas neurotóxicas que pueden provocar dolor intenso, adormecimiento, dificultad para tragar, sensación de obstrucción en la garganta, salivación excesiva y, en casos graves, complicaciones respiratorias o cardiovasculares. Los niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son los más vulnerables.
El doctor González Santillán subrayó que, ante estos síntomas, lo fundamental es no perder tiempo y acudir al centro de salud más cercano. “Una vez que el veneno entra al organismo, no existe ningún método casero capaz de detener su acción”, puntualizó.
Mitos y prevención
El especialista enfatizó que prácticas como chupar la herida, aplicar hielo, torniquetes, cortes o ungüentos caseros no solo son ineficaces, sino que pueden agravar la situación. Tampoco hay evidencia científica sólida sobre la eficacia de repelentes naturales como lavanda, canela o cítricos, ni sobre el uso indiscriminado de insecticidas, que puede dañar a organismos beneficiosos como abejas y escarabajos.
Para prevenir accidentes, el experto recomienda mantener los espacios limpios, inspeccionar rincones oscuros, sellar grietas en muros y pisos, y evitar acumulaciones de hojas o escombros. Ante la presencia de un alacrán, lo aconsejable es capturarlo con precaución y entregarlo a personal capacitado, en lugar de matarlo, ya que estos animales cumplen funciones ecológicas relevantes al controlar poblaciones de insectos.
Diversidad de especies en México
México encabeza la lista global de diversidad de alacranes, con más de 322 especies identificadas, aunque solo entre 20 y 25 representan un riesgo médico considerable. En la Ciudad de México predominan especies como Vaejovis mexicanus y Vaejovis granulatus, consideradas de baja peligrosidad. En estados como Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Zacatecas y Guanajuato, las especies del género Centruroides pueden causar cuadros de intoxicación graves. Entre las especies más frecuentes se citan Centruroides limpidus, Centruroides elegans, Centruroides infamatus y Centruroides noxius.
El doctor González Santillán recomendó enfocar el esfuerzo en comprender el comportamiento de estos animales y adoptar medidas preventivas basadas en conocimiento científico, no en creencias infundadas. Con información adecuada y acciones responsables, es posible disminuir los riesgos y convivir de manera más segura con estos organismos.

