El ambiente en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) durante el Mundial 2026 fue clave para que los jugadores de la Selección Mexicana, pese a la eliminación en octavos de final, mostraran una camaradería poco común en equipos nacionales. Lejos de la presión habitual de una Copa del Mundo, el plantel construyó vínculos sólidos a través de la convivencia y las bromas internas, algo que el entrenador Javier Aguirre destacó tras la salida del torneo.
El estratega compartió que el grupo de 26 futbolistas y el cuerpo técnico lograron una relación que fue más allá de lo profesional, generando un ambiente de cercanía y apoyo mutuo. Esta sensación fue compartida tanto por los jugadores como por el staff, quienes resaltaron la fortaleza del grupo a lo largo de la competencia.
El ‘calzón chino’ como símbolo de la convivencia
El delantero Santiago Giménez documentó parte de la vida interna del equipo en su cuenta de Instagram. Entre las fotos y videos que publicó, una de las bromas que más llamó la atención fue el conocido ‘calzón chino’, una práctica que se volvió parte de la rutina diaria y que, según lo mostrado, ayudó a fortalecer la unión entre los futbolistas.
Dos de los protagonistas de esta situación fueron Jorge Sánchez y Mateo Chávez, quienes aparecieron en las imágenes como las ‘víctimas’ de la broma. Las escenas, lejos de generar incomodidad, reflejaron el espíritu alegre y la confianza que reinó en el plantel durante su estancia en el CAR.
El camino de México en el Mundial 2026
La Selección Mexicana cerró su participación en el Mundial 2026 al caer eliminada en octavos de final frente a Inglaterra, una instancia en la que suele despedirse del torneo. El equipo abrió el certamen el 11 de junio en el Estadio Ciudad de México con un triunfo 2-0 ante Sudáfrica, con goles de Raúl Jiménez y Julián Quiñones.
En su segundo partido, jugado en el Estadio Guadalajara, venció 1-0 a Corea del Sur con anotación de Luis Romo. Para cerrar la fase de grupos, México goleó 3-0 a República Checa en el mismo Estadio Ciudad de México. Ya en dieciseisavos de final, el Tri superó 2-0 a Ecuador, pero en la siguiente ronda cayó 3-2 ante Inglaterra, marcando el final de su camino en la justa mundialista.

