El actor neozelandés Sam Neill, mundialmente famoso por su papel del paleontólogo Alan Grant en la saga Jurassic Park, murió a los 78 años. Su representante, Philip Grenz, confirmó que la causa del deceso fue una neumonía, desmintiendo así las versiones falsas que circularon en redes sociales tras el anuncio de su fallecimiento.
Grenz explicó que Neill falleció de manera inesperada en Sídney, Australia. En un comunicado, el representante señaló que “desde el fallecimiento de Sam Neill han aparecido varias historias con inexactitudes y falsedades absolutas”, y que decidió hablar después de consultar con la familia del actor.
Antecedentes de salud y últimos días
Antes de la infección pulmonar que le costó la vida, Neill había superado un agresivo linfoma gracias a un tratamiento de terapia CAR-T, una de las alternativas más innovadoras contra el cáncer hematológico. La periodista australiana Laura Tingle, expareja del actor, reveló que Neill estaba hospitalizado en la clínica privada St Vincent por la neumonía que lo aquejó en sus últimas semanas.
Tingle explicó que, aunque el actor había anunciado que estaba libre de cáncer, los tratamientos de quimioterapia e inmunoterapia que recibió debilitaron su sistema inmunológico, lo que aumentó el riesgo de complicaciones por la infección respiratoria. La familia confirmó que el artista deja cuatro hijos y ocho nietos.
Despedida privada y legado
El representante informó que la familia cumplirá el deseo de Neill de tener una despedida alejada de los actos públicos. El homenaje será una ceremonia privada en la granja que el actor poseía en Nueva Zelanda, y la fecha se anunciará posteriormente.
Con una carrera de más de cinco décadas, Sam Neill construyó una trayectoria que lo llevó desde producciones independientes hasta grandes superproducciones de Hollywood. Aunque participó en películas como La lección de piano y series como Peaky Blinders, fue su interpretación del doctor Alan Grant en Jurassic Park, dirigida por Steven Spielberg, la que lo convirtió en una figura mundial y marcó a varias generaciones de espectadores. Neill fue reconocido por su versatilidad en géneros que van del drama a la ciencia ficción, dejando una huella en la industria del cine internacional.
