La presentadora Isabel Madow regresó a los reflectores durante un evento con su agrupación Bandoleras y lanzó un mensaje contundente contra quienes la señalaron por su apariencia física. En una charla con Berenice Ortiz, la artista reveló que perdió 22 kilogramos y subrayó que su principal objetivo siempre fue recuperar su bienestar, no solo cambiar de figura.
Actualmente, Madow pesa 62 kilos, luego de haber llegado a los 84. “Veintidós kilos menos, ahí para que me sigan diciendo gorda”, declaró la conductora al medio Berenice Ortiz. Atribuyó su transformación a un tratamiento hormonal y a una dieta más equilibrada, luego de que le diagnosticaran un padecimiento de salud. El proceso completo le llevó dos años.
Críticas y salud como prioridad
“Me arreglaron los estrógenos, las hormonas, fue un problema de salud”, señaló Madow. Relató que durante ese lapso sufrió acoso y comentarios negativos por su imagen, pero insistió en que lo fundamental fue sentirse sana: “No tanto por lo delgada, sino porque recuperé mi salud”.
La también actriz explicó que antes de perder peso enfrentó dolores corporales, molestias en la cadera, anemia y otros síntomas derivados de un desbalance hormonal. “Me dolía el cuerpo, me dolía la cadera, me dio anemia, todo me pasó. Me costó dos años, de bullying y de muchas cosas, pero ya, bendito Dios, ya tengo mi peso sesenta y dos ahorita”, comentó en la entrevista.
Un llamado a no juzgar los cuerpos ajenos
Madow aprovechó para enviar un mensaje a quienes critican la apariencia de los demás. “Chicas, no me critiquen, porque todas las que me criticaron algún día van a tener mi edad y van a pasar por ahí y a ver cómo les va”, afirmó. Recomendó a quienes pasan por situaciones parecidas que acudan al médico y no se dejen llevar por las opiniones externas: “No escuchen las críticas, vayan con un médico, échenle ganas, hagan ejercicio, quítense carbohidratos y azúcar en general, fritos, coman sano y todo regresa, sí se puede”.
La conductora señaló que su hijo fue su mayor impulso. “Yo veo a mi hijo y la verdad es que vale todo la pena. Tengo cincuenta y obviamente es un proceso hormonal que todos vamos a pasar por ahí”, compartió. Aseguró que las burlas no la afectan y que prefiere concentrarse en su familia y su carrera: “Tengo muchas cosas más que preocuparme porque me digan gorda, ¿me entiendes? Tengo un hijo por quien luchar, soy una mami muy luchona, muy trabajadora”.
Presión social y autopercepción
Isabel Madow reflexionó sobre la presión que existe en torno a la imagen: “Siempre te van a criticar, hagas lo que hagas. Que si tienes una arruga, que si ahora está flaca, ahora me van a decir: ‘Es que está muy flaca’”. Recalcó que lo esencial es aceptar el propio cuerpo y trabajar en la salud, no en satisfacer a los demás: “Uno tiene que amar su cuerpo, abrazarlo, tengas el peso que tengas”.
La artista cerró con una reflexión sobre el respeto: “La gente no debería de opinar una preferencia sexual, un color de piel o los cuerpos ajenos”. Destacó que, pese al maltrato y las burlas, su seguridad y autoestima se mantuvieron firmes gracias al apoyo de su familia y a su convicción de que la salud es lo primero.

