Con el objetivo de evitar que miles de toneladas de desechos plásticos terminen en vertederos, calles o ríos, la iniciativa La Meta que Construye propone la fabricación de bloques de construcción a partir de materiales de difícil reciclaje. El proyecto, impulsado por la compañía CRDC Materials México, pretende destinar estos insumos a la creación de viviendas, escuelas, parques y diversos espacios comunitarios en territorio mexicano.
Esta propuesta, que tiene como contexto el Mundial 2026, busca implementar un modelo de economía circular con un enfoque de beneficio social. Según estimaciones de la empresa, en México existen cerca de 30,000 toneladas de plástico que podrían ser reutilizadas en lugar de ser desechadas como basura común.
“Queremos dar un nuevo destino a estos materiales y canalizarlos hacia proyectos que respondan a necesidades reales. Ahí es donde la economía circular deja de ser solo un concepto ambiental y se convierte en una herramienta de impacto social”
María Laura Rojas Muñoz, quien dirige CRDC Materials México, explicó que la intención es que tanto ciudadanos como compañías se sumen a la solución, ya sea mediante la gestión de sus residuos o el financiamiento de los materiales.
Potencial de los residuos plásticos
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cada individuo en el país genera aproximadamente 59 kilogramos de plástico al año. Para la empresa CRDC, este volumen de desperdicio es equivalente a la materia prima necesaria para fabricar 350 bloques, cantidad suficiente para construir un muro.
El esquema de participación funciona a nivel global: personas de todo el mundo pueden financiar bloques con un costo de un dólar por pieza, recibiendo a cambio un certificado de contribución. Estos materiales serán entregados durante un periodo de 12 meses a organizaciones sin fines de lucro que desarrollen proyectos de infraestructura social en distintas zonas de México.
Tecnología y participación ciudadana
Para lograr la transformación de empaques, bolsas y envolturas que normalmente no se pueden reciclar, la empresa utiliza una tecnología denominada RESIN8, la cual permite integrar estos plásticos en materiales para la construcción.
Las organizaciones sociales que necesiten estos bloques para sus obras pueden inscribir sus propuestas a través del portal oficial de la iniciativa. Por otro lado, las compañías tienen la posibilidad de integrarse como aliadas estratégicas del programa.

