Daniel Dayz, esposo de la actriz Karla Díaz, reconoció frente a la cantante Lucero que tomó una decisión equivocada durante su participación en la primera temporada de La Voz México. El músico admitió haber cometido un error al no integrarse al equipo de la intérprete, optando en su momento por el cantante español Alejandro Sanz.
Durante su visita al Songbook Podcast, la anécdota fue el eje central de la conversación. Lucero recordó con humor el momento en que intentó conectar emocionalmente con el participante mediante el llanto, con la intención de que él eligiera su equipo.
“¿Cómo no me voy a acordar, Dios santo? Pues si no soy mensa”
, comentó la cantante al evocar aquel episodio.
El impacto de la decisión de Daniel Dayz
A pesar del esfuerzo emocional de Lucero, la intervención de Alejandro Sanz fue determinante para el concursante. El cantante español le aseguró que lo veía como un posible ganador, lo que inclinó la balanza de Daniel hacia su propuesta. El músico relató que, mientras Lucero esperaba una conexión profunda, él se dejó convencer por las palabras del español, llegando a decir:
“¡Sí, contigo!”
La elección tuvo consecuencias inmediatas en la experiencia de Daniel, quien describió el proceso en el programa como una “montaña rusa”. Tras haber sentido la euforia de la elección, la eliminación llegó pronto, lo que resultó doloroso para él debido a su naturaleza competitiva.
“Lo peor que me podía pasar era que México me viera perder”
, confesó sobre el impacto emocional de su salida.
Una broma recurrente por años
La decisión de Daniel se convirtió en una burla constante tanto en su círculo familiar como en su entorno social. El músico relató que, durante un año, recibió el mismo comentario de diversas personas, incluso de un oficial de policía en la calle, quien le dijo:
“Mano, te hubieras ido con Lucero, mano”
Finalmente, frente a la propia Lucero, el esposo de Karla Díaz aprovechó para ofrecer una disculpa pública por lo sucedido.
“Te debo una disculpa. Cometí un error”
, le dijo, mientras ambos bromeaban sobre lo que pudo haber sido haber formado equipo en la competencia. Lucero cerró el encuentro con una actitud optimista, señalando que, a pesar de haber quedado en cuarto lugar en aquella edición,
“Nunca es tarde para ganar”
.

