La actriz Sydney Sweeney se encuentra en el ojo del huracán tras su reciente participación en una polémica campaña publicitaria para la plataforma de predicciones Novig. El anuncio, en el que la intérprete aparece con poca ropa, ha reabierto el debate sobre la hipersexualización de la mujer y la frontera entre el marketing de entretenimiento y los productos financieros de riesgo.
Este nuevo episodio ocurre tras una previa controversia con la marca American Eagle, donde Sweeney utilizó un juego de palabras entre “genes” y “jeans” en un comercial. Dicha campaña fue criticada por posibles tintes eugenésicos, pero también fue elogiada por Donald Trump, quien calificó la publicidad como “la más hot” del momento, lo que derivó en un incremento en el valor de las acciones de la compañía.
Entre el negocio personal y la cosificación
A diferencia de otros contratos publicitarios, Sweeney no actúa únicamente como imagen, sino que posee una participación accionaria y es socia estratégica de Novig. Según se informa, la actriz tuvo una participación activa en la propuesta, diseño y dirección de la campaña, lo que su equipo utiliza como argumento para defender su autonomía y derecho a gestionar su propio cuerpo y negocios.
No obstante, la situación ha generado críticas por parte de atletas olímpicas, quienes ven en este tipo de publicidad una regresión que reduce el deporte y la figura femenina a un objeto de consumo visual, en lugar de enfocarse en el rendimiento técnico o los resultados profesionales.
El mercado de predicciones y el vacío legal
Más allá de la figura de la actriz, el trasfondo del conflicto radica en la naturaleza de Novig. A diferencia de las casas de apuestas tradicionales, esta plataforma funciona mediante contratos de eventos donde los usuarios negocian posiciones entre sí, de forma similar a la compra de acciones. Esta distinción es clave en la actual batalla regulatoria en Estados Unidos, donde se debate si estos mecanismos son productos financieros federales o simples apuestas estatales.
El crecimiento de este sector es masivo. Empresas como Kalshi y Polymarket, vinculadas a la familia Trump, han alcanzado valuaciones de hasta 22 mil millones de dólares. Por su parte, Novig mantiene una valuación de 500 millones de dólares.
Situación en México
En el contexto mexicano, el marco jurídico presenta lagunas significativas. La actual Ley Federal de Juegos y Sorteos otorga a la Secretaría de Gobernación la facultad de regular Centros de Apuestas Remotos, pero no contempla el modelo de plataformas de predicciones financieras. Esta falta de claridad regulatoria coincide con un mercado en expansión, donde se estima que unos 8 millones de personas realizan apuestas en línea, de las cuales hasta un 60 por ciento opera fuera de la legalidad debido a la obsolescencia de las leyes vigentes.
