En México, la exploración de biomateriales está redefiniendo las formas de producción y diseño, permitiendo que la innovación material surja desde el contexto local. Investigadores y diseñadores nacionales ya trabajan en el desarrollo de nuevos componentes que utilizan recursos y desechos del territorio para crear soluciones sostenibles.
Uno de los proyectos destacados es Materia Simple, liderado por la diseñadora industrial e investigadora mexicana Priscila Chin Lara. Su trabajo se centra en la biofabricación, utilizando elementos cotidianos para generar biocompuestos. Un ejemplo de su proceso es el aprovechamiento de cáscaras de huevo, las cuales, gracias a su contenido de carbonato de calcio, sirven como base para convertir lo que normalmente se considera basura en un punto de partida para nuevos materiales.
Colaboración con sistemas vivos
La investigación de Chin Lara no se limita a la transformación de desechos, sino que busca integrar procesos biológicos en la creación. En colaboración con el biotecnólogo Leonardo Zamora, el proyecto utiliza cianobacterias provenientes de la Laguna de Bacalar para que los organismos vivos participen activamente en la construcción del material.
Este enfoque propone una relación distinta entre el diseño y la naturaleza, donde no solo se extraen recursos, sino que se diseña junto a sistemas biológicos. El método combina técnicas similares a la cerámica con la biofabricación, entendiendo que la observación y el estudio de las propiedades físicas y estéticas de la materia son parte esencial del proceso creativo.
Impulso a la innovación nacional
El desarrollo de estos proyectos subraya la necesidad de dar mayor visibilidad y apoyo a la investigación material que ya ocurre en el país. Al fortalecer estos espacios, México puede consolidar referentes propios que utilicen sus propios territorios y sistemas vivos para construir el futuro del diseño.
Más allá de la creación de productos comerciales, estas investigaciones son valiosas por las preguntas que plantean y los conocimientos que generan, permitiendo imaginar una relación más profunda y consciente con la materia y su producción en el contexto mexicano.

