El huracán Polo, que recientemente alcanzó la categoría 5, avanza con fuerza hacia las costas de Baja California Sur y se espera que toque tierra en territorio mexicano este lunes 28 de septiembre. Aunque el fenómeno ha comenzado a perder intensidad, las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de lluvias torrenciales, vientos de gran magnitud y oleaje elevado que afectarán al noroeste del país en las próximas horas.
De acuerdo con el reporte de la Conagua emitido este domingo 27 de septiembre a las 06:30 horas, el ciclón se localiza a 460 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas. Actualmente, el sistema opera como un huracán categoría 3 con vientos máximos sostenidos de 195 km/h y rachas que alcanzan los 240 km/h, desplazándose hacia el nor-noroeste a una velocidad de 17 km/h.
Impacto esperado en el noroeste de México
Las proyecciones meteorológicas indican que el primer impacto ocurrirá en Baja California Sur el lunes, donde el huracán podría entrar como categoría 1 o 2. Para ese día, se anticipan condiciones críticas, incluyendo lluvias intensas a torrenciales, vientos de entre 150 y 170 km/h, rachas de hasta 200 km/h y olas que podrían medir entre 8 y 10 metros de altura.
Posteriormente, se prevé que el sistema se desplace hacia Sonora, donde podría impactar el martes 29 de septiembre bajo la forma de tormenta tropical. Además de estos estados, la trayectoria de Polo afectará también a Sinaloa, Baja California, Chihuahua y Durango, provocando lluvias y viento en diversas regiones de estas entidades.
Otros fenómenos meteorológicos en el Pacífico
El panorama en el Pacífico mexicano es complejo debido a la presencia de otros sistemas que las autoridades mantienen bajo observación:
- Depresión Tropical Dieciocho-E: Se formó frente a las costas de Oaxaca y Guerrero. Su centro se ubicó a 435 kilómetros al sur-suroeste de Lagunas de Chacahua, generando lluvias intensas en Oaxaca y muy fuertes en Guerrero.
- Tormenta Tropical Odalys: Se encuentra más alejada de las costas, desplazándose hacia el norte y con una tendencia a debilitarse rápidamente.
A pesar de que el huracán Polo ha perdido potencia respecto a su punto máximo de categoría 5 registrado el pasado 25 de septiembre, las autoridades advierten que los efectos de inundaciones y oleaje persistirán incluso después de que el centro del ciclón se aleje de la costa.

