Tennessee Gas Pipeline Co, filial de la compañía estadounidense Kinder Morgan, concluyó este miércoles las reparaciones en el gasoducto que une Texas con México, logrando solucionar la situación de fuerza mayor que afectaba a los contadores de entrega de Río Bravo y Cenagas.
El incidente se originó el pasado 6 de octubre, cuando se detectaron inconvenientes técnicos durante los procesos de inspección y mantenimiento preventivo de la infraestructura. Tras las labores de arreglo, la empresa confirmó que la operatividad en la zona está regresando a la normalidad.
Impacto en el suministro de gas hacia México
A raíz de este contratiempo, el flujo de gas proveniente de Estados Unidos hacia territorio mexicano sufrió una baja temporal. Cuitlahuac García, director general de la empresa estatal CENAGAS, reportó que el suministro enviado desde el país vecino se redujo en un 20% respecto a sus niveles habituales.
Aunque el funcionario de la estatal mexicana calificó el evento como una “situación crítica” ocurrida en Estados Unidos, aclaró que no se precisaron las causas exactas del problema y subrayó que el país pudo gestionar la disminución del recurso sin presentar dificultades operativas.
“Las reparaciones ya han concluido y la zona está volviendo a su funcionamiento normal”
Hasta el momento, los directivos de Kinder Morgan no han emitido declaraciones adicionales sobre el evento, mientras que las autoridades mexicanas mantienen el reporte de que el suministro se ha estabilizado tras la intervención técnica.

