El incremento en los casos de influenza en México y la circulación temprana del virus en Estados Unidos han encendido las alertas sanitarias, subrayando la importancia de completar el esquema de vacunación durante el mes de octubre. Este periodo es crucial para que el cuerpo genere los anticuerpos necesarios antes de que la propagación del virus se intensifique en la población.
Situación epidemiológica en México y Estados Unidos
En territorio mexicano, la Secretaría de Salud registró un total de 787 casos confirmados de influenza y 11 fallecimientos al cierre del 28 de septiembre, correspondientes a la temporada interestacional de 2026. Aunque estas cifras son menores a las 1,497 infecciones reportadas en 2025, los datos actuales muestran una tendencia al alza en las últimas semanas epidemiológicas, con una mayor concentración de enfermos en la Ciudad de México, Yucatán y Quintana Roo.
De manera similar, en Estados Unidos se ha detectado una actividad inusual de influenza, particularmente en la costa oeste. Aunque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mantienen la clasificación de actividad como baja a nivel nacional, las autoridades de California solicitaron iniciar la vacunación desde el 6 de octubre debido a un repunte detectado a mediados de septiembre, adelantándose al comportamiento habitual de noviembre o diciembre.
El proceso de inmunización y su temporalidad
La recomendación de vacunarse en septiembre u octubre responde a un factor biológico: el organismo requiere aproximadamente dos semanas tras la aplicación de la dosis para producir los anticuerpos que brindan protección. El objetivo es asegurar que la inmunidad esté activa antes de que el virus circule con mayor fuerza en la comunidad.
Debido a que los virus mutan constantemente y la efectividad de la inmunidad disminuye con el paso de los meses, es necesario recibir una dosis nueva cada temporada. Además, la composición de las vacunas se actualiza anualmente para combatir las cepas más recientes.
Recomendaciones por grupos de edad
De acuerdo con los lineamientos de los CDC, la vacunación está indicada para todas las personas de seis meses de edad en adelante. En el caso de los niños de entre seis meses y ocho años, podrían requerir dos dosis con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre ellas, dependiendo de su historial previo.
Para la población de 65 años o más, se sugiere priorizar el uso de vacunas de dosis alta, recombinantes o con adyuvante. En caso de no contar con estas opciones, se aconseja aplicar cualquier otra vacuna aprobada para ese rango de edad para no desaprovechar la oportunidad de protección.
Impacto de la vacunación
Aunque la vacunación no impide totalmente el contagio, las autoridades sanitarias señalan que su principal beneficio es reducir la gravedad de la enfermedad y prevenir hospitalizaciones. Esto es vital para proteger a los grupos más vulnerables, como menores de edad, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. En México, la Secretaría de Salud continúa con la vigilancia epidemiológica y exhorta a la ciudadanía, especialmente a los grupos de riesgo, a acudir a los centros de salud.

