La conductora Laura Bozzo fue hospitalizada de urgencia en Acapulco debido a un problema gastrointestinal que derivó en una intervención quirúrgica. Su hija, Alejandra de la Fuente, confirmó que la presentadora de 75 años fue sometida a una operación tras presentar un cuadro de peritonitis, aunque señaló que su evolución tras el procedimiento es favorable.
A pesar de la preocupación generada por su estado de salud, la familia ha mantenido reserva sobre los detalles médicos específicos, evitando publicar un reporte clínico completo. La propia Bozzo utilizó sus redes sociales para tranquilizar a sus seguidores, publicando en su cuenta de Instagram:
“Quiero que sepan que estoy bien, que estoy tranquila en familia y con los mejores doctores de Acapulco. De esta momia no se libran”
Antecedentes de su residencia en México
La situación médica de la comunicadora ha vuelto a poner sobre la mesa su trayectoria en territorio mexicano, país donde reside desde hace más de una década. Bozzo consolidó su carrera en México a partir de 2009, tras haber enfrentado un periodo complejo en su país de origen, Perú.
Su llegada al mercado televisivo mexicano le permitió relanzar formatos como “Laura”, “Laura sin censura” y “Que pase Laura”, adaptando su estilo de programas de casos familiares al público local. México se convirtió en su centro de operaciones profesionales, permitiéndole mantener presencia en la televisión regional a pesar de otros procesos legales que ha enfrentado en años recientes.
Conflictos legales y su salida de Perú
Antes de establecerse en México, la carrera de Bozzo en Perú estuvo marcada por investigaciones judiciales relacionadas con el gobierno de Alberto Fujimori. Entre 2002 y 2005, la presentadora cumplió una medida de arresto domiciliario tras ser detenida en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez bajo la sospecha de vínculos con Vladimiro Montesinos y la presunta recepción de fondos públicos para la reelección del entonces mandatario.
Durante ese tiempo, la conductora trabajó desde su domicilio en el distrito de San Borja, grabando contenidos para plataformas internacionales. Bozzo siempre ha defendido su inocencia, alegando que fue objeto de una persecución política y mediática. En una entrevista de 2019 con el programa “De Primera Mano”, la comunicadora defendió su trabajo en aquel entonces al decir:
“Yo estaba cumpliendo con mi labor”
Tras perder terreno en la televisión peruana y enfrentar el desgaste de las investigaciones judiciales, la conductora buscó una nueva etapa profesional en la industria mexicana, la cual le brindó la exposición necesaria para reconstruir su imagen pública.

