La ciudad de Puebla fue escenario de un partido amistoso de alto nivel entre las selecciones de España y Perú, a pocos días del inicio de la Copa del Mundo 2026, en un encuentro que atrajo a una multitud de aficionados y generó un intenso despliegue de seguridad.
Un evento con carga simbólica
El partido, disputado en el Estadio Cuauhtémoc bajo la amenaza de lluvia, fue cubierto por una lona para proteger el campo y contó con la presencia de figuras como Rodri, Pedri, Marc Cucurella y Mikel Oyarzabal, aunque sin Nico Williams ni Lamine Yamal por precaución médica. España, campeona del mundo en 2010 y de la última Eurocopa, se impuso por 1-3 con goles de Oyarzabal, Pedri y uno en propia puerta de Pedro Gallese, ante la atenta mirada de cientos de seguidores que portaban las camisetas rojas de la selección visitante.
La afición y la seguridad
Entre el público se encontraban familias como la de Gabriel Martínez y su hijo Bryan, quienes viajaron desde Córdoba, Veracruz, para vivir su primer partido de selecciones. “Es mi primer partido oficial, una selección europea. Es una selección favorita para ganar el Mundial”, comentó el padre. La seguridad para el evento fue extremadamente alta, con 1,780 elementos de la Guardia Nacional y el Ejército mexicano resguardando los alrededores del estadio. Horas antes del encuentro, un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas protestó en el estacionamiento del recinto, portando carteles que cuestionaban: “La pelota vuelve a casa. Y nuestros desaparecidos, ¿cuándo regresarán a casa?”.
Un premio de consolación y la historia mundialista de Puebla
Para muchos aficionados, como Yaret Fernández y su hija Arantxa, quienes viajaron desde la Sierra de Zongolica en Veracruz, el partido representó una oportunidad única de ver a sus ídolos, dado el alto costo de los boletos para el Mundial. “Somos barcelonistas. Nos gusta mucho Pedri… Esto es un gran premio de consolación porque los boletos para el Mundial son caros”, explicó Fernández. Puebla, que fue sede en los Mundiales de 1970 y 1986, revivió con este amistoso su conexión con el fútbol de élite, recordando partidos históricos como el Argentina-Uruguay de 1986 o la eliminación de España ante Bélgica en penaltis en esa misma edición.

