La actriz cubana Aylín Mujica ofreció su primera entrevista a profundidad para detallar los momentos previos a la muerte de su hijo Mauro Menéndez, de 30 años, ocurrida en un hospital de Barbados, y aclaró las versiones que circularon sobre el trágico suceso. Durante la conversación, la también conductora reveló la angustia que vivió para localizar el cuerpo del joven y la difícil decisión que tomó junto al padre de su hijo, Osamu Menéndez, de no repatriarlo y regresar a Miami sin él.
Los últimos días de Mauro y el diagnóstico médico
Mujica describió a su primogénito como “un alma libre” que viajaba constantemente por su trabajo como DJ. Mauro residía en California y solía visitar a su familia en Miami; sin embargo, una semana antes de su muerte, los padres de la actriz notaron que el joven tenía “un catarro muy fuerte”. Aunque Aylín le envió remedios para ayudarlo, él aseguraba que se encontraba bien. Su tío lo llevó a una sala de emergencias, pero Mauro decidió no esperar atención médica porque tenía previsto viajar a Barbados por compromisos laborales y para reunirse con amigos. La actriz confirmó que en una llamada telefónica le pidió que no viajara, a lo que él respondió: “Mami, es que tengo un dolor muy fuerte, creo que se me pinchó un nervio. Estoy en el aeropuerto, en una silla de ruedas, pero tengo que llegar a Barbados”.
Ya en la isla, Mauro buscó atención médica y fue diagnosticado con “una neumonía muy fuerte”. En otra llamada, le aseguró a su madre que ya le habían administrado antibióticos y que se sentía “al 100”. Sin embargo, la comunicación se interrumpió de repente. Horas después, la amiga que lo acompañaba contestó el teléfono de Mauro y le informó a Aylín que el joven había convulsionado tres veces mientras jugaba fútbol, que la ambulancia tardó en llegar y que presentaba falta de oxígeno en el cerebro. “Está todo entubado, pero se le está parando el corazón todo el tiempo”, relató la actriz que le dijo la amiga.
Los esfuerzos por reanimarlo y la causa real del deceso
Los médicos intentaron reanimar a Mauro en múltiples ocasiones. En un momento, una doctora llamó a Aylín para “tomar una decisión”. La actriz le pidió a la amiga que pusiera el teléfono cerca del oído de su hijo para que la escuchara. “Le empiezo a gritar: ‘¡No te vayas, Mauro, te queremos! Tu papá y yo vamos para allá’. Pero se le empezó a parar el corazón. Lo revivieron siete veces”, contó. Los especialistas encontraron un coágulo en el corazón y otro en los pulmones. Al parecer, la altitud del vuelo complicó su estado de salud y el joven sufrió tres infartos que su cuerpo no pudo resistir. Con esta versión, Aylín desmintió los rumores que aseguraban que había estado hablando con él mientras lo trasladaban en la ambulancia y aclaró la causa de muerte.
La pesadilla para encontrar el cuerpo
Tras enterarse de la gravedad, la producción de Top Chef VIP apoyó a Aylín para que volara a Barbados, aunque tuvo que hacer una escala en Panamá. Durante el trayecto, se enteró de la muerte de su hijo por voz de Osamu Menéndez. Al llegar a la isla, la actriz y el padre del joven enfrentaron una odisea para localizar el cuerpo: el personal del hospital se había retirado, la morgue estaba en remodelación y la funeraria había cerrado. Determinada, Aylín logró contactar a la dueña de la funeraria para que les permitiera ver el cuerpo. Ella, aunque al principio dudó, reconoció a su hijo y se convirtió en el apoyo de Menéndez, quien se derrumbó al verlo sin vida.
La polémica decisión de no repatriar el cuerpo
Aunque la intención inicial era repatriar los restos de Mauro a Miami, Aylín y Osamu regresaron a casa sin el cuerpo, una decisión que generó críticas. La actriz explicó que el proceso era “muy tedioso, no solamente de dinero”. “Llevar el cuerpo de Barbados a Miami era muy tedioso. Y Mauro no quería que lo vieran así. Entre Osamu y yo decidimos cremarlo y llenar toda la documentación”, detalló. En la funeraria les informaron que el trámite podría tardar de dos a cuatro semanas y que no tenían nada que hacer ahí, por lo que aceptaron que el alma de su hijo ya no estaba en el cuerpo. A pesar del dolor, Aylín aseguró que debe seguir adelante con sus compromisos laborales para ser un ejemplo para sus otros hijos. “Tengo que seguir con mis compromisos de trabajo. Eso es lo que me da fortaleza, porque si me quedo llorando, no voy a resolver nada y no voy a ser un ejemplo para mis hijos Alejandro y Violeta”, concluyó.

