La presidenta Claudia Sheinbaum precisó este 18 de agosto de 2026 en la conferencia matutina que la revocación de visas por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos no constituye asunto de Estado, sino una relación individual entre el ciudadano solicitante y el gobierno estadounidense. Y descartó una ruptura de la relación bilateral, sosteniendo el principio de “coordinación sin subordinación” que ha caracterizado la política exterior de la administración federal.
“Nosotros queremos la mejor relación, pero tampoco debemos dejar de informar y debemos dejar de decir lo que pensamos. En México deciden los mexicanos, no decide nadie más”, expresó la presidenta Sheinbaum.
Naturaleza jurídica de las visas
Sheinbaum precisó que, de acuerdo con la información proporcionada por la Embajada de Estados Unidos, la solicitud y revocación de una visa ordinaria es un asunto individual entre el ciudadano y el gobierno estadounidense. Solo cuando se trata de una visa diplomática, solicitada por un gobierno para el cumplimiento de funciones oficiales, la decisión adquiere dimensión de Estado.
Ausencia de dimensión penal automática
La mandataria rechazó que el retiro de una visa deba interpretarse automáticamente como evidencia de investigación penal en México o de vinculación con un delito. La Fiscalía General de la República ya confirmó que no existe investigación en curso contra Andrés Manuel López Beltrán en el caso del huachicol fiscal.
Uso político identificado
La presidenta sostuvo que la revocación de visas a políticos mexicanos tiene, desde la perspectiva del gobierno mexicano, motivaciones políticas. Señaló que existen personas consideradas presuntos delincuentes o políticamente expuestas que mantienen relaciones favorables con autoridades estadounidenses, mientras a figuras del gobierno humanista mexicano se les aplican revocaciones.
Contexto electoral estadounidense
Sheinbaum ubicó el uso político del tema en el contexto electoral estadounidense. “Ellos tienen su elección en noviembre, y siempre buscan, porque es histórico, que México se convierta en un tema para su elección”. Rechazó que México deba convertirse en tema del debate político interno estadounidense.
Principio de soberanía
La jefa del Ejecutivo sostuvo que las investigaciones sobre posibles delitos deben estar sustentadas en pruebas y ser determinadas por las instituciones mexicanas competentes: Fiscalía General de la República, Poder Judicial y demás autoridades nacionales.
“En México deciden los mexicanos, no decide nadie más”, expresó.
Continuidad de la cooperación bilateral
Sheinbaum aclaró que el planteamiento no implica ruptura de relaciones. Los mecanismos de cooperación entre ambos países continúan funcionando en materia de seguridad, extradiciones e intercambio de información. La línea planteada ha sido comunicada al embajador de Estados Unidos y mediante los canales de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Uso mediático de las revocaciones
La mandataria consideró que el uso público de las revocaciones puede utilizarse para atacar el proyecto de nación de la administración federal, sin argumentos programáticos alternativos por parte de la oposición.
Trabajo con Aduanas
La presidenta solicitó a la Fiscalía dar a conocer toda la información sobre el trabajo conjunto con Aduanas contra el contrabando de combustible.
Invitó a los medios a visitar el centro de monitoreo de aduanas en Querétaro, donde se supervisan aduanas marítimas y terrestres con capacidades operativas fortalecidas.
Coordinación institucional
La línea articula a la Presidencia de la República, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y las autoridades aduaneras.
Perspectiva
Con el planteamiento sostenido sobre soberanía y coordinación, la administración federal enfrenta el proceso electoral estadounidense de noviembre con línea diplomática clara y con mecanismos de cooperación bilateral funcionando en materia de seguridad y justicia bajo el principio de respeto mutuo.

