La realidad del mercado de trabajo en México es mucho más compleja de lo que indican las cifras oficiales de desocupación, ya que la brecha laboral revela que 10.4 millones de personas requieren un empleo. Este indicador, que mide la subutilización de la fuerza laboral, muestra una magnitud de necesidad de trabajo que supera por mucho a la tasa de desempleo convencional.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la tasa de desempleo en el país se sitúa en un 2.9 por ciento, lo que equivale a 1.8 millones de personas buscando trabajo activamente. Sin embargo, al integrar otros factores de necesidad laboral, la cifra se dispara significativamente.
Componentes de la brecha laboral en México
El cálculo de los 10.4 millones de personas con necesidad de empleo se compone de tres grupos distintos identificados en la estadística nacional:
- Desempleados: 1.8 millones de personas que buscan trabajo de forma activa.
- Subocupados: 3.9 millones de personas que tienen un empleo pero trabajan menos horas de las que desearían y están disponibles para laborar más tiempo (tasa de 6.5%).
- Desalentados: 4.7 millones de personas que, tras no encontrar oportunidades, han dejado de buscar empleo pero siguen estando disponibles para trabajar.
Al sumar estos sectores, la brecha laboral en México representa el 15.7% de la fuerza de trabajo potencial, una cifra que posiciona al país por encima del promedio de América Latina, el cual se ubica en un 13.5% según reportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Impacto en la economía y el bienestar
El concepto de brecha laboral, propuesto por los economistas David Blanchflower y Andrew Levin, permite entender que un país no está aprovechando todo su talento y capacidad productiva cuando existen niveles altos de subutilización. El BID advierte que este fenómeno afecta directamente la generación de riqueza y las posibilidades de movilidad social.
“Muchos trabajadores contabilizados como ‘ocupados’ desearían trabajar más horas, pero no encuentran empleos adecuados, mientras que otros, tras repetidos intentos infructuosos, abandonan por completo la fuerza laboral y se convierten en trabajadores desalentados. Al incluir estos grupos, se obtiene una visión más completa de la subutilización de la fuerza laboral”
Finalmente, los expertos señalan que el desempleo por sí solo es insuficiente para dimensionar los retos económicos, pues “el desempleo por sí solo no refleja toda la magnitud de los desafíos del mercado laboral”, según lo planteado por el organismo internacional.

