El príncipe Harry y Meghan Markle manifestaron su sorpresa ante una comunicación oficial enviada en representación del rey Carlos III, en la cual se les notifica que continúan sin desempeñar cargos ni labores oficiales para la corona británica. A pesar de su reciente regreso al Reino Unido tras vivir seis años en California, la monarquía ha dejado claro que su estatus no ha cambiado.
Un portavoz de los duques de Sussex señaló que la pareja se sintió desconcertada al recibir la notificación, indicando que “se mostró algo sorprendida por no haber sido informada de ello con antelación”. No obstante, fuentes cercanas a la Casa Real sostienen que los duques ya tenían conocimiento del contenido del documento, el cual fue emitido el pasado lunes antes de su difusión pública.
Estatus de ciudadanos privados
La misiva, enviada por el lord chambelán, establece que Harry y Meghan mantendrán su condición de “ciudadanos privados” y no podrán utilizar el título de “Su Alteza Real”. Este movimiento busca delimitar sus actividades, aclarando que cualquier compromiso que realicen será estrictamente personal y no representará a la institución monárquica.
El documento enfatiza que las condiciones pactadas en 2020, bajo el denominado Acuerdo de Sandringham, siguen vigentes. Según el texto oficial:
“Es bien sabido que en enero de 2020 los duques renunciaron a sus funciones representativas en nombre del Soberano y ya no son miembros activos de la Familia Real”
. Asimismo, la carta precisa que
“La labor benéfica del duque y la duquesa es un asunto personal para ambos y la realizan a título privado”
.
Implicaciones y seguridad
La comunicación ha sido distribuida no solo al equipo del príncipe, sino también a departamentos gubernamentales, militares y lord tenientes para evitar confusiones en la agenda oficial. La Casa Real busca evitar que las actividades de la pareja sean tratadas como actos de Estado, especialmente ante la posible presencia de los duques en eventos públicos este otoño.
Por otro lado, el tema de la protección policial sigue siendo un punto de fricción. Mientras el príncipe Harry ha cuestionado la seguridad que recibe en suelo británico, el Palacio de Buckingham ha instruido que
“Cualquier problema de seguridad operativa debe seguir dirigiéndose a las autoridades policiales pertinentes”
, delegando la gestión al Comité Ejecutivo Real y de Personalidades VIP (Ravec).
El regreso de la pareja al Reino Unido coincide con la presencia de Harry en un estudio de medios en Londres y con planes de apoyar proyectos como los Juegos Invictus en Birmingham el próximo año, mientras se especula sobre un posible retorno de Meghan al mundo de la actuación.

