El neurocirujano de origen mexicano Alfredo Quiñones, conocido mundialmente como el “Dr. Q”, ha desarrollado una innovadora técnica que utiliza inteligencia artificial (IA) para mejorar la precisión en la extracción de tumores cerebrales. Esta tecnología permite operar a pacientes despiertos con un margen de seguridad mucho mayor, logrando que se pueda remover una cantidad más profunda de tejido canceroso sin comprometer funciones vitales como el habla o la movilidad.
Hasta la fecha, al menos 300 personas con cáncer cerebral han sido intervenidas con este sistema de IA, el cual procesa millones de señales eléctricas del cerebro en tiempo real. El avance permite identificar señales de alerta interna antes de que aparezca una secuela física visible, brindando al cirujano la certeza necesaria para actuar con mayor profundidad en el área afectada.
De migrante en Mexicali a referente de la medicina global
La trayectoria de Quiñones es un ejemplo de superación que inició en el Ejido Sinaloa, en Mexicali, Baja California. Antes de alcanzar el éxito profesional, trabajó como jornalero agrícola en California tras cruzar la frontera de forma indocumentada a los 19 años debido a las carencias económicas de su familia.
Tras regularizar su situación migratoria en los años 80, logró ingresar a la Universidad de Harvard en 1994 para estudiar medicina. Actualmente, se desempeña como director de Neurocirugía en la Mayo Clinic y es una figura reconocida en la cultura popular gracias a su participación en la serie documental de Netflix, Ases del bisturí.
Innovación técnica y labor altruista
El sistema de IA desarrollado por el médico se complementa con una red de electrodos diseñada por él en 2017, la cual registra la actividad eléctrica durante la cirugía. Según explica el especialista, la herramienta no sustituye el juicio médico, sino que lo potencia:
“La IA no te dice lo que tienes que hacer, te da otras herramientas para que tu inteligencia, que es real, tomes mejores decisiones para manejar al paciente”
Además de sus avances científicos y sus múltiples patentes, Quiñones mantiene un fuerte compromiso social a través de su fundación Mission Brain. Durante 20 años, esta organización ha facilitado la realización de 53,000 cirugías gratuitas para personas con escasos recursos en diversas partes del mundo, incluyendo jornadas en México y África.
Emprendimiento y visión de futuro
Más allá del quirófano, el científico de 58 años es un empresario con nueve empresas en el sector salud y planea lanzar una línea de ropa quirúrgica diseñada para mejorar la comodidad de los médicos. Con su fundación, busca asegurar que el apoyo a pacientes vulnerables continúe como un legado que trascienda su propia carrera.

