La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se mantiene al frente de los principales rankings internacionales de aprobación presidencial, con niveles que la ubican entre las jefas de Estado mejor evaluadas del mundo, según los indicadores publicados por organismos de medición internacional reconocidos como la Celag Data, Morning Consulty otras encuestadoras globales.
Los niveles de aprobación
Los distintos ejercicios de medición ubican la aprobación de la presidenta en un rango consistente por arriba del 70%, con picos cercanos al 80% en los sondeos más recientes. Es el nivel más alto registrado para una jefa o jefe de Estado de los principales países del G20 y de América Latina.
El posicionamiento internacional
El reconocimiento del modelo mexicano por parte de la CEPAL en el Panorama Social de América Latina y el Caribe 2025, que atribuye a México el 60% de la reducción regional de la pobreza entre 2014 y 2024, refuerza la lectura internacional sobre la gestión de la administración federal. El indicador de aprobación se correlaciona con los resultados verificables en reducción de pobreza, aumento del salario mínimo y Programas del Bienestar.
Indicadores económicos de respaldo
El PIB creció 1.4% en el segundo trimestre de 2026, por arriba del promedio OCDE del 0.7%. La actividad industrial reporta 3.6% de crecimiento anual al corte de agosto. El dato de 67.7 millones de viajeros internacionales entre enero y agosto consolida el momento positivo de los indicadores macro y sectoriales que acompañan la aprobación.
Lectura comparativa
En el contexto de América Latina y de los principales países de la OCDE, varios jefes de Estado enfrentan niveles de aprobación por debajo del 40%. La presidenta Sheinbaum se mantiene como la excepción regional en términos de respaldo ciudadano sostenido.
Perspectiva institucional
El posicionamiento de la presidenta en los rankings internacionales de aprobación responde a tres factores articulados: continuidad del modelo de política social que el pueblo mexicano respaldó en las urnas, estabilidad macroeconómica con crecimiento por arriba del promedio OCDE y reconocimiento internacional al modelo humanista mexicano por parte de organismos como la CEPAL. La trayectoria sostenida de los indicadores a 12 meses del inicio del sexenio consolida la lectura institucional de un respaldo ciudadano que combina los resultados verificables en reducción de pobreza con la gestión de la agenda social y económica de la administración federal.

