La tradicional representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, alcaldía de la Ciudad de México, se llevará a cabo este viernes 3 de abril por primera vez bajo el título de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad otorgado por la Unesco. El evento, que se acerca a cumplir 200 años, concentra sus últimos ensayos en la histórica Casa de los Ensayos, donde más de 300 personas participan en los preparativos.
El peso de una tradición centenaria
El origen de esta manifestación cultural se remonta al siglo XVII, según relatos que narran cómo una imagen de Jesús, conocida como ‘El Cristo de la cuevita’, se quedó en Iztapalapa tras aumentar milagrosamente de peso durante su traslado. Años más tarde, los pobladores le atribuyeron el fin de una epidemia de cólera, lo que motivó la construcción de una capilla y el inicio de las procesiones de Semana Santa. Para el Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa (Cossiac), la declaratoria de la Unesco ha generado una mayor presión para que la representación de este año sea impecable.
Preparativos y comunidad
En los ensayos, actores escenifican pasajes como la tentación de Cristo en el desierto, mientras espectadores observan en silencio o con muestras de emoción. “A veces la gente llora cuando ensayan la parte de los azotes”, comentó Joaquín Rueda, vicepresidente de Cossiac. La Casa de los Ensayos, un predio heredado por las hermanas Cano Reyes, ha sido desde la década de 1940 el epicentro de los preparativos. Allí, entre música de trompetas y cantos, se respira un ambiente familiar. “Somos una familia”, afirmó Rueda, mientras Luis Alberto Guzmán de la Rosa, secretario del Comité, agregó: “Tratamos de fomentar un espíritu de hermandad, porque es el mensaje que transmitimos al público”.
Los protagonistas de la representación
Arnulfo Eduardo Morales Galicia será el Cristo número 183 en la historia del viacrucis capitalino. Para interpretar este papel emblemático se requiere ser nativo de alguno de los ocho barrios de Iztapalapa, tener al menos 18 años, ser católico, soltero, medir mínimo 1.75 metros y haber participado previamente en roles secundarios. Jair Cruz Peralta, con 16 años de participación, ha desempeñado diversos papeles, incluido el de dar azotes, una experiencia que describe como “fuerte” pero “bonita”, a pesar de recibir insultos del público durante la escena.
Nuevas voces y transmisión
Este año se estrenarán dos locutores para la transmisión en vivo en redes sociales. Miriam Sandoval García, de 45 años, será la primera mujer en relatar el evento, tarea que le genera “sentimientos encontrados; sobre todo, emoción”. Gerardo Granados Juárez, quien interpretó a Jesús en 1995, la acompañará en la narración. Por su parte, el equipo de redes sociales, integrado por jóvenes como Luis Zavala López y Dannia Jabnel Guillén Reyes, se siente honrado de trabajar tras bambalinas. Todos comparten el objetivo de que la tradición, ahora con el distintivo de la Unesco, siga vigente y trascienda fronteras.

