La plataforma de streaming Netflix se convertirá en la transmisora exclusiva en México de la Copa Oro y las Finales de la Liga de Naciones de la Concacaf a partir de 2027, tras un acuerdo de cuatro años anunciado por la confederación continental y la empresa.
Un giro en la distribución del fútbol
Este convenio, que cubre las ediciones de 2027 y 2029 de ambos torneos, representa un cambio significativo en la forma de consumir el deporte en el país, tradicionalmente dominado por la televisión abierta. Los aficionados deberán acceder a los partidos a través del entorno digital, sin costo adicional a su suscripción de Netflix.
“En Netflix estamos apostando cada vez más por eventos en vivo que conectan con las pasiones más grandes de nuestra audiencia, y el fútbol es, sin duda, la pasión que nos une como mexicanos”, señaló Carolina Leconte, vicepresidenta de Contenido para México y Adquisiciones de Latinoamérica.
Estrategia de contenido en vivo
La alianza refuerza la apuesta de la plataforma por contenido en vivo, especialmente en eventos deportivos de audiencia masiva. Desde la Concacaf destacaron que el acuerdo permitirá acercar el fútbol a nuevas audiencias en México, aprovechando el alcance digital de Netflix y reconociendo al país como uno de los mercados más relevantes por su pasión futbolera.
Philippe Moggio, Secretario General de la Concacaf, afirmó: “Estamos muy emocionados de asociarnos con Netflix para México mientras continuamos fortaleciendo la forma en que los aficionados se conectan con nuestras principales competencias de selecciones nacionales”. Agregó que esto ofrecerá una experiencia de mayor calidad a millones de aficionados.
Detalles de los torneos y futuro del streaming
La edición 2027 de la Liga de Naciones se disputará en marzo en el SoFi Stadium de Los Ángeles con los cuatro mejores equipos de la región. Por su parte, la Copa Oro de ese mismo año reunirá a 16 selecciones durante el verano.
Este movimiento abre la puerta a que más competencias deportivas migren al streaming en los próximos años, transformando el panorama de los derechos de transmisión en México y marcando el posible fin del dominio exclusivo de la televisión tradicional sobre estos eventos.

