Negi Haruba, creador del manga Gotoubun no Hanayome, diseñó deliberadamente a las cinco hermanas Nakano con diferentes colores de cabello como una herramienta visual para que el público pueda distinguirlas con facilidad.
Una decisión narrativa y práctica
Dentro de la historia, las hermanas Ichika, Nino, Miku, Yotsuba e Itsuki son físicamente idénticas y comparten el mismo tono de cabello. La decisión de asignarles tonos distintos de rosa, rojo y naranja en las ilustraciones y la animación fue una solución del autor para evitar confusiones a los lectores y espectadores. Esta elección explica las dificultades iniciales del protagonista, Futaro Uesugi, para reconocerlas.
La confirmación en la trama
Los flashbacks de la infancia de las quintillizas muestran la prueba canónica de su similitud física: en esos recuerdos, las cinco niñas lucen idénticas, con el mismo cabello largo, lacio y rosado, además de vestir ropa igual. La diferenciación para los personajes dentro del universo ficticio se logra a través de pequeños detalles como el largo del cabello, los accesorios y las marcadas personalidades.
A pesar de haber concluido tanto el manga como su adaptación animada, este ingenioso recurso de diseño sigue siendo un tema de conversación frecuente dentro de la comunidad otaku. Se destaca como un ejemplo notable de cómo un creador puede hacer que personajes visualmente idénticos sean fáciles de distinguir para la audiencia, sin afectar la coherencia interna de la narrativa.

