El primer trimestre de 2026 registró el nivel más bajo de homicidios dolosos en 10 años en México. La presidenta Claudia Sheinbaum presentó hoy los resultados de la Estrategia Nacional de Seguridad: una reducción del 45 por ciento, respecto a 2024, que consolida una tendencia a la baja que comenzó en el sexenio anterior y que el actual gobierno ha profundizado de manera significativa.
¿Cómo se inserta este resultado en el contexto histórico de la violencia en México?
El análisis comparativo por sexenio muestra una evolución reveladora. Durante el gobierno de Felipe Calderón, la estrategia centrada en el combate frontal al crimen organizado sin atención a causas estructurales resultó en un escalamiento de 148 por ciento.
El sexenio de Enrique Peña Nieto continuó esa tendencia al alza con un incremento del 42 por ciento. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador marcó un punto de inflexión relevante: la tendencia se revirtió con una reducción del 9 por ciento, introduciendo la atención a causas como componente central de la política de seguridad.
La administración de la presidenta Sheinbaum profundizó ese giro y multiplicó sus resultados: una caída del 45 por ciento que posiciona al primer trimestre de 2026 como el período de menor incidencia delictiva en homicidio doloso desde 2016.
¿Cuáles son los pilares de la estrategia que explican este desempeño?
El modelo de seguridad descansa en dos ejes complementarios. El primero es operativo: coordinación permanente entre Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional y Secretaría de Gobernación, con trabajo de inteligencia focalizado en estructuras del crimen organizado.
El secretario Omar García Harfuch informó que desde octubre de 2024 se han detenido 49 mil 530 personas, asegurado 25 mil 700 armas y desmantelado 2 mil 330 laboratorios clandestinos. El segundo es estructural: atención a las causas que generan violencia mediante jornadas de paz comunitarias, programas de empleo y educación, y visitas domiciliarias en zonas de alta marginación.
Esta combinación distingue al modelo actual de las estrategias puramente punitivas que caracterizaron a gobiernos anteriores.
La tendencia sostenida a la baja en homicidios dolosos y delitos de alto impacto representa el indicador más robusto de que la estrategia integral de seguridad del gobierno de Sheinbaum está produciendo resultados concretos y medibles, consolidando un cambio estructural que los datos de más de una década permiten documentar.

