Un análisis del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) pone en evidencia una sustancial divergencia entre los montos de alquiler publicados en plataformas digitales y las cantidades que efectivamente se pagan en el mercado inmobiliario mexicano.
La brecha entre expectativas y realidad
La investigación titulada “Mercado de Alquiler de la Vivienda Digital 2025” detalla que el costo promedio de renta en portales especializados se ubica en torno a los 25,200 pesos, mientras que la Encuesta Nacional de Vivienda indica que el promedio real a nivel nacional es de solo 3,400 pesos.
Esta disparidad, que multiplica por casi diez los valores, se atribuye principalmente al margen de negociación, ya que los precios en internet representan la aspiración inicial del propietario, y a la segmentación del mercado, pues las ofertas digitales se concentran en propiedades nuevas, con servicios adicionales y ubicadas en zonas de nivel socioeconómico medio-alto.
El mercado invisible de la vivienda
Marisol Becerra, analista de la consultora Monopolio, subraya la dimensión del fenómeno: de los aproximadamente 6 millones de inmuebles en alquiler en el país, solo unas 44,700 unidades están listadas en las principales páginas web.
Esto implica que menos del uno por ciento de la oferta de vivienda en renta es visible en línea. La inmensa mayoría continúa operando mediante métodos tradicionales, como anuncios físicos colocados en ventanas o referencias por medio de conocidos.
Concentración geográfica de la oferta digital
La disponibilidad de propiedades en renta a través de internet está altamente focalizada en seis entidades federativas, las cuales concentran el 71% del mercado en línea: Ciudad de México (30%), Jalisco y Querétaro (20.5%), Nuevo León (9.6%), Estado de México (8%) y Quintana Roo (5%).
Desafíos de digitalización y búsqueda
Ludovic Prades, directivo de Homie, señaló que México enfrenta un severo reto en materia de digitalización del sector. En contraste con ciudades como São Paulo, Brasil, donde un solo portal puede ofrecer 100,000 departamentos, la plataforma más grande en México apenas alcanza los 9,000 listados.
Esta limitación fuerza a los posibles inquilinos a emprender búsquedas exhaustivas de manera presencial, recorriendo colonias para localizar anuncios físicos, dado que la vivienda de bajo costo prácticamente no tiene presencia en el ecosistema digital.
Un dato del Infonavit refuerza este panorama: el 75% de las familias mexicanas destina hasta 3,400 pesos mensuales para el pago de renta, una realidad que los algoritmos de los grandes portales inmobiliarios aún no consiguen reflejar.

