La presidenta Claudia Sheinbaum logró el martes 21 de abril un acuerdo con representantes del sector gasolinero para establecer un tope de 28 pesos por litro al diésel, combustible estratégico para el transporte de carga en México.
La reunión, celebrada en Palacio Nacional con duración aproximada de hora y media, contó con la participación de funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Pemex.
Contexto económico:
El litro del diésel acumuló un alza de 10.8% desde que inició el conflicto bélico en Medio Oriente a finales de febrero, presionando los costos del transporte de mercancías y, en consecuencia, la inflación general.
Para contener el impacto, Hacienda otorgó para la semana del 18 al 24 de abril un estímulo al IEPS de 43.17%, monto inferior al 81.2% brindado la semana anterior, lo que evidencia la presión creciente sobre las finanzas públicas.
Incumplimiento y respuesta del gobierno:
Previo al acuerdo, alrededor del 34% de estaciones incumplían el precio tope, lo que motivó a Sheinbaum a convocar la reunión en Palacio Nacional. La presidenta anunció que el SAT realizará revisiones exhaustivas para detectar irregularidades en la fijación de precios, y que la Profeco continuará colocando advertencias en estaciones que vendan por encima del tope.
Viabilidad del acuerdo:
Especialistas advierten que para sostener un acuerdo de este tipo se necesita viabilidad financiera para las empresas, y que si los precios máximos no reflejan los costos reales de toda la cadena, desde la importación hasta la distribución, pueden volverse inviables.
El acuerdo tendrá vigencia de al menos una semana, tras la cual gobierno y empresarios volverán a reunirse para evaluar su continuidad.

