El Índice de Paz México 2025, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), registró la mayor mejora del país en una década, un hallazgo que ya había sido reportado la semana pasada y que cobra renovada vigencia esta semana, en el marco de la conversación pública sobre seguridad, soberanía y cooperación internacional. La medición, considerada referencia técnica entre académicos y analistas, ofrece soporte empírico a la lectura que la administración federal ha sostenido sobre el rumbo de su política de seguridad.
Metodología y resultado central
El Índice de Paz México se construye a partir de cinco indicadores: homicidio, delitos con violencia, delitos cometidos con arma de fuego, cárcel sin sentencia y crímenes de la delincuencia organizada, ponderados para generar una calificación nacional y por entidad. La edición 2025 ubica la mejora del nivel de paz como la más significativa observada desde 2015, con avances heterogéneos entre estados, pero con una tendencia agregada favorable que rompe con el deterioro registrado en años anteriores.
Lectura institucional
El hallazgo del IEP es relevante por tres razones. Proviene de una metodología externa al gobierno mexicano, lo que reduce el riesgo de sesgo en la interpretación. Coincide con el cambio de modelo de seguridad implementado durante esta administración, basado en la coordinación entre la Guardia Nacional, las Fiscalías estatales y los gabinetes de seguridad mediante las mesas diarias de construcción de paz. Y se inscribe en una coyuntura en la que actores políticos y mediáticos externos han cuestionado la efectividad de la estrategia de seguridad mexicana, lo que dota al informe de una utilidad analítica adicional para la conversación pública.
Pendientes señalados por el IEP
El propio reporte advierte que la mejora general convive con focos rojos territoriales que requieren atención sostenida, particularmente en entidades con presencia de delincuencia organizada y en regiones de tránsito de mercancías ilícitas. La lectura técnica más prudente, por tanto, no es la de una victoria definitiva, sino la de una inflexión medible que exige consolidación institucional, presupuestal y operativa para evitar reversiones.
Contexto
El refuerzo del dato esta semana ocurre en paralelo a la nota diplomática enviada por la Secretaría de Relaciones Exteriores a Estados Unidos en demanda de pruebas sobre las acusaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios. En ese marco, el resultado del Índice de Paz 2025 ofrece un referente externo, técnicamente solvente y verificable, sobre el desempeño del país en materia de seguridad.

