En la conferencia matutina la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo precisó que su declaración del día anterior, en la que llamó a los ciudadanos a dejar de ver los canales de TV Azteca, fue “una opinión” y no una medida de gobierno, descartando por tanto cualquier interpretación de censura o de afectación a la libertad de expresión.
Contexto
La declaración inicial de la presidenta, emitida el 25 de mayo, llamó a los ciudadanos a abstenerse de consumir los contenidos de TV Azteca. Este pronunciamiento se enmarca en un diferendo prolongado entre el grupo Salinas y la administración federal, originado en los adeudos fiscales de las empresas del magnate frente al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Ricardo Salinas Pliego publicó una carta abierta dirigida a la mandataria, en la que la acusó de “un intento evidente de censura y una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa”. La carta también señaló que el gobierno y el movimiento oficialista buscarían “boicotear” a la televisora, lo que el grupo calificó como un esfuerzo “inútil”.
Posición presidencial
La presidenta reiteró que el Ejecutivo Federal respeta la libertad de expresión y de prensa, y precisó que el llamado del 25 de mayo fue una manifestación personal de opinión, no una directriz institucional. Con esta precisión, la administración busca acotar la controversia y mantener separados los planos de la opinión pública, la regulación mediática y los procedimientos administrativos en curso vinculados al cumplimiento fiscal de las empresas del grupo.

