El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, desestimó la solicitud hecha por el entrenador de la selección nacional de fútbol, Thomas Tuchel, que buscaba autorizar la ausencia de estudiantes de las aulas para presenciar el encuentro de octavos de final de la Copa Mundial contra México.
Contexto de la solicitud
Tuchel había planteado la petición con el objetivo de que los niños pudieran seguir el crucial partido del torneo internacional, argumentando su importancia como evento deportivo de alto impacto.
Respuesta gubernamental
La negativa de la máxima autoridad británica se dio a conocer desde Londres, Inglaterra, dejando sin efecto la propuesta que habría modificado la asistencia escolar con motivo del compromiso futbolístico.

