Una nueva nube de polvo del Sahara comenzó a ingresar a México, pero el estado de Puebla no se encuentra entre las regiones que recibirán un impacto directo significativo, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua). El fenómeno, que ya fue detectado con altos niveles de aerosoles, afectará principalmente a la península de Yucatán y a estados costeros del golfo de México.
Con información de la NASA, la Conagua alertó sobre la llegada de una gran cantidad de polvo proveniente del desierto del Sahara hacia esas zonas. El monitoreo más reciente ya detectó un alto contenido de aerosoles y prevé que los efectos continúen durante varios días.
La Sierra Madre Oriental actúa como una barrera natural que dificulta el avance de estas partículas hacia el centro del país. Por ello, solo pequeñas concentraciones pueden alcanzar zonas del centro de México. En el caso de Puebla, la información disponible no advierte hasta ahora una afectación directa de gran magnitud.
Efectos del polvo del Sahara
La presencia de estas partículas puede cambiar la apariencia del cielo. Entre sus principales características destacan los días con tonalidades grisáceas, atardeceres rojizos y menor formación de nubosidad. Además, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) señala que el polvo puede reducir las corrientes de aire ascendentes y limitar la formación de nubes, lo que también disminuye las condiciones favorables para el desarrollo de ciclones tropicales en el Atlántico.
En México, las concentraciones suelen resultar pequeñas y no representan un peligro para la población. No obstante, las personas con sensibilidad o padecimientos respiratorios pueden presentar molestias leves. Ante concentraciones elevadas de polvo, las autoridades recomiendan evitar la exposición prolongada, permanecer en espacios cerrados, limitar la entrada de aire exterior y, si resulta necesario salir, utilizar lentes, cubrebocas o un pañuelo, especialmente en el caso de personas propensas a enfermedades respiratorias.

