Desde este lunes y hasta el 23 de agosto, la Línea 1 del Cablebús de la Ciudad de México suspenderá su servicio para someterse a su mantenimiento anual, lo que obligará a miles de usuarios a buscar rutas alternas. Para aminorar las afectaciones, el gobierno capitalino pondrá en operación unidades de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) que cubrirán el mismo recorrido, aunque las autoridades advierten que los tiempos de traslado serán más largos.
La interrupción del servicio responde a la necesidad de ejecutar trabajos técnicos y de seguridad que aseguren el funcionamiento confiable del sistema durante el resto del año. El objetivo principal de estas labores es preservar la integridad de las instalaciones y garantizar la seguridad de los pasajeros que diariamente utilizan este medio de transporte.
Recomendaciones para los usuarios
Durante el periodo de cierre, los viajeros que dependen de la Línea 1 deberán ajustar sus rutas y horarios, ya que el acceso normal estará restringido hasta la reapertura, programada para el 24 de agosto. La autoridad recomienda planificar los desplazamientos con anticipación y consultar los canales oficiales para mantenerse al tanto de la información actualizada sobre los servicios alternativos disponibles.
Línea 2 reanuda operaciones
En contraste, la Línea 2 del Cablebús, que conecta Constitución de 1917 con Santa Marta, retomó sus operaciones el pasado domingo después de concluir su revisión anual. Los trabajos se realizaron entre el 27 de julio y el 9 de agosto, periodo en el que personal especializado ejecutó mantenimiento preventivo y predictivo en distintos componentes clave. Entre las intervenciones destacan la sustitución de rodamientos en cuatro poleas motrices y de retorno, así como el mantenimiento mayor en todos los sistemas de frenado. También se realizó una inspección especial y control en dos balancines de poste, y se intervinieron los sistemas motrices, de tensión, sincronización, accionamientos de rescate y demás elementos de seguridad de la infraestructura.
Impacto del Cablebús en la movilidad capitalina
El Cablebús se ha consolidado como un elemento clave para la movilidad urbana en la Ciudad de México, transformando la rutina de miles de personas. La reducción en los tiempos de traslado ha sido uno de los efectos más notorios, especialmente para quienes viven en zonas altas y tradicionalmente marginadas. En trayectos como Cuautepec o Iztapalapa, el tiempo de viaje pasó de más de una hora a entre 30 y 40 minutos, una mejora significativa para los usuarios del transporte público.
Además de agilizar los recorridos, el sistema contribuye a disminuir la contaminación al promover un transporte sustentable y reducir el uso de automóviles particulares. La tarifa se mantiene baja y accesible, lo que permite a las familias de la zona aprovechar el servicio sin afectar su economía. El cierre temporal forma parte del programa de mantenimiento preventivo anual del Servicio de Transportes Eléctricos (STE), una práctica habitual en todos los sistemas de transporte por cable para garantizar una operación segura.

