El equipo de Chivas logró ponerse adelante en el Clásico Nacional frente al América tras una anotación de Bryan González que generó intensas dudas sobre la legalidad de la jugada. El tanto, que dejó sin opciones al portero Rodolfo Cota, estuvo rodeado de polémica debido a la posición de Ricardo Marín, quien pudo haber estado en fuera de juego posicional al momento del centro.
La jugada se originó con un servicio de Omar Govea desde el costado derecho, el cual permitió que el jugador apodado ‘Cotorro’ conectara un cabezazo sin oposición. No obstante, la duda surgió porque Marín participó activamente en la acción al disputar el balón y arrastrar la marca de Dagoberto Espinoza, lo que técnicamente podría considerarse un fuera de juego posicional al interferir en la jugada que derivó en el gol.
Tecnología de precisión aclara la jugada
Pese a la confusión inicial en el campo, el uso de la tecnología tridimensional para el fuera de juego semiautomático implementada por la Liga MX permitió resolver la situación durante la segunda parte del encuentro. Las imágenes de este sistema mostraron que Ricardo Marín se encontraba en posición legal, validando así la anotación de las Chivas.
Este primer tanto le otorgó mayor control y seguridad al conjunto rojiblanco en el Estadio Azteca. La confianza derivada de esta jugada permitió que, más adelante, el mismo Ricardo Marín anotara el segundo gol del partido tras aprovechar un rebote en una intervención de Rodolfo Cota.

