La inversión fija bruta en territorio mexicano registró un incremento del 6.6% interanual durante el mes de julio, según los datos más recientes proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado permite que el país sume cuatro meses consecutivos de crecimiento anual, consolidando la tendencia positiva que se inició en abril tras finalizar un periodo de 17 meses de retrocesos.
Desglose de los sectores clave
El dinamismo reportado en el séptimo mes de 2026 fue impulsado principalmente por dos rubros: la construcción, que tuvo un alza del 7.1% anual, y el sector de maquinaria y equipo, con un aumento del 6.2%. Dentro de las actividades de construcción, destacó el gasto residencial con un crecimiento del 10.6%, mientras que el no residencial subió un 3.5%.
En cuanto a la adquisición de maquinaria y equipo, se observó un comportamiento mixto: la inversión en bienes importados creció un 11.5%, contrastando con una caída del 2.5% en la inversión de origen nacional. Respecto a la participación de los sectores, la inversión privada se elevó un 6.7% y la pública registró un avance del 6.2% en el mismo periodo.
Comportamiento acumulado y contexto económico
Al analizar el periodo que comprende de enero a julio de 2026, la inversión muestra un crecimiento global del 1.7% en comparación con el mismo lapso de 2025. Este avance acumulado se debe a la expansión del 4.1% en construcción, que compensó la caída del 1% registrada en maquinaria y equipo. Durante estos primeros siete meses del año, la inversión pública ha acumulado un incremento del 10.2%, mientras que la privada avanzó un 0.4%.
Este panorama económico ocurre en un contexto de desaceleración para México, aunque el país reportó previamente un crecimiento del 1.4% en su Producto Interior Bruto (PIB) durante el segundo trimestre de 2026, con un aumento anual del 1.9%.
Antecedentes de la inversión fija bruta
El historial reciente de la inversión fija bruta en México muestra fluctuaciones significativas. Tras un crecimiento del 3.4% en 2024 y un repunte del 19.7% en 2023 derivado del fenómeno de nearshoring, la inversión sufrió una caída del 6.7% durante el año 2025. Previo a esto, el indicador había mostrado crecimientos del 6% en 2022 y del 10% en 2021, después de la fuerte contracción del 18.2% provocada por la pandemia en 2020.

