El piloto de Fórmula 1, Sergio “Checo” Pérez, detalló los hábitos que conforman su rutina para lograr un descanso reparador tras las intensas jornadas de competencia. El automovilista mexicano destacó que, lejos de utilizar métodos complejos, su preparación para dormir se basa en la sencillez, el tiempo en familia y un detalle particular: el uso de calcetines al acostarse.
Pérez, quien funge como embajador de la marca mexicana Luuna, explicó que la calidad del sueño es un pilar fundamental para su desempeño físico y mental. Para el piloto, la desconexión comienza en su hogar, donde busca alejarse de la presión del automovilismo compartiendo momentos con sus seres queridos.
La importancia de la recuperación física y mental
El deportista señaló que el descanso no es solo una pausa, sino una parte esencial de su entrenamiento profesional. Según sus propias palabras, el rendimiento del cuerpo está directamente ligado a la capacidad de recuperación.
“Hacer ejercicio es igual de importante que dormir bien. Lo fui entendiendo con los años. Tu cuerpo rinde según lo que logra recuperar”
Asimismo, Pérez mencionó que ha aprendido a escuchar las señales de fatiga de su organismo, entendiendo que el cansancio es un indicador de la necesidad de cuidar el cuerpo. Este proceso de recuperación impacta directamente en su capacidad de concentración, algo vital tanto en el simulador como en la pista.
Hábitos y preferencias para un sueño profundo
Al hablar sobre su ritual nocturno, el piloto reveló que su proceso es bastante directo:
“No tengo nada especial. Me lavo la cara, me lavo los dientes y me pongo calcetines”
El uso de calcetines ayuda a la regulación de la temperatura corporal al facilitar la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que ayuda al cuerpo a prepararse para el sueño. Además, Pérez enfatizó que mantener un ambiente fresco es una prioridad para evitar interrupciones en su descanso.
“Para mí, dormir fresco es clave. Si tengo calor no descanso igual”
Finalmente, el piloto subrayó que un buen descanso influye en su estabilidad emocional y capacidad de respuesta, incluso en actividades recreativas como el golf.
“Cuando duermo bien estoy más tranquilo, más paciente. Juego con la cabeza fría”

