El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Conagua coinciden en que la tormenta tropical ‘Elida’ evolucionará a huracán en las próximas horas, aunque su trayectoria la mantiene alejada de territorio mexicano, por lo que no representa un peligro para el país.
De acuerdo con los reportes oficiales, el fenómeno se formó el 15 de julio a partir de la depresión tropical Cinco-E. Desde entonces, el SMN ha señalado que el sistema no afectará directamente a México. Su desplazamiento sobre aguas abiertas del océano Pacífico y su distancia de las costas confirman que no hay riesgo para zonas habitadas.
Ubicación y trayectoria de ‘Elida’
El SMN detalló que a las 3:00 horas del jueves 16 de julio, el centro de la tormenta tropical se localizó a mil 65 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, en las coordenadas 15.6° Norte y 116.5° Oeste. El sistema registra vientos máximos sostenidos de 95 km/h y una presión mínima central de 997 milibares.
El NHC informó que ‘Elida’ se desplaza hacia el oeste a 19 km/h y que su cono de trayectoria proyecta un rumbo hacia el noroeste, adentrándose más en el Pacífico. Se espera que pierda fuerza gradualmente hasta convertirse en un ciclón post-tropical hacia el inicio de la próxima semana. Las autoridades reiteraron que, debido a su distancia y trayectoria, “no representa peligro para territorio mexicano”.
Intensificación a huracán categoría 1
El Centro Nacional de Huracanes pronosticó que ‘Elida’ alcanzará la categoría de huracán 1 en la escala Saffir-Simpson durante la noche del jueves 16 de julio o la madrugada del viernes 17 de julio. “Se espera que Elida se convierta en huracán la noche del jueves o la madrugada del viernes, antes de alcanzar su máxima intensidad el viernes”, señaló el organismo.
De tormenta tropical pasará a huracán categoría 1, con vientos que irían de 118 a 152 kilómetros por hora. A pesar de esta intensificación, las autoridades insisten en que la lejanía del sistema mantiene al país fuera de cualquier zona de alerta por vientos o lluvias torrenciales derivadas del fenómeno.

