Un cometa descubierto el año pasado podría convertirse en uno de los fenómenos celestes más notables de 2026, al ser apreciable a simple vista a partir del próximo mes de abril. El cuerpo celeste, identificado como C/2025 R3 PANSTARRS, se acerca al Sol y a la Tierra, incrementando su brillo de manera progresiva y generando expectativa entre astrónomos y aficionados.
Características y origen del cometa
Este objeto espacial proviene de la Nube de Oort, una región distante del sistema solar, y sigue una órbita casi parabólica. Su evolución reciente ha sido particularmente notable, ya que “la evolución luminosa de su coma en las últimas semanas lo ha hecho convertirse en un cuerpo realmente accesible en el cielo de la mañana”. En la actualidad, es posible observarlo utilizando instrumentos básicos de observación, pues “ya es bien visible con su cola mediante prismáticos o un pequeño telescopio”.
Pronóstico de brillo y visibilidad
Las proyecciones indican que su brillo podría intensificarse hasta alcanzar una magnitud cercana a +2, comparable al de las estrellas más luminosas, lo que haría posible su observación sin necesidad de telescopios bajo condiciones óptimas. El período de mayor visibilidad se estima para el mes de abril, con un pico de luminosidad alrededor del día 25. Durante esa etapa, el cometa realizará su máximo acercamiento al Sol, pasando a unos 74,6 millones de kilómetros de distancia, y también se ubicará más próximo a nuestro planeta.
Recomendaciones para su observación
Para poder apreciar este evento, los especialistas aconsejan levantarse temprano, ya que “para verlo bien habrá que madrugar un poquito, levantarnos alrededor de una hora antes del alba”. En el cielo del amanecer, el cometa se desplazará hacia el Este, atravesando la constelación de Pegaso, lo que facilitará su localización mediante aplicaciones o mapas astronómicos.
Regiones de mejor visibilidad y fenómeno impredecible
La visibilidad será más favorable desde el hemisferio norte, especialmente en zonas como España, donde aparecerá a una altura considerable sobre el horizonte. En el hemisferio sur, en cambio, será más difícil de observar, pudiéndose detectar únicamente cerca del horizonte y en lugares con cielos muy despejados y poca contaminación lumínica. A simple vista, el cometa se mostrará como una mancha difusa con un núcleo brillante, exhibiendo una coma de tonos verdosos y una cola que podría extenderse en los días siguientes. Con cámaras o prismáticos se podrán captar detalles más definidos, sobre todo en áreas rurales alejadas de la luz artificial.
Los expertos recuerdan que el comportamiento final de los cometas es difícil de predecir con exactitud, ya que su brillo depende de factores como la liberación de gas y polvo al aproximarse al Sol. Existe la posibilidad de que su luminosidad aumente más de lo previsto o, por el contrario, que disminuya rápidamente. También podría desarrollar una cola de polvo más prominente después de su paso por el perihelio, mejorando su apariencia en el cielo nocturno. En cualquier caso, este evento se presenta como una oportunidad poco común para observar un cometa sin ayuda de instrumentos ópticos, algo que no sucede con frecuencia en una década.

