El secretario de Salud federal, David Kershenobich, informó durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional que México ha contabilizado 264 casos de golpe de calor en lo que va del año 2026.
Vigilancia y prevención
El funcionario explicó que se mantiene una supervisión constante y se busca establecer centros de hidratación en las zonas más afectadas por las altas temperaturas.
“El golpe de calor nos puede suceder en forma súbita a cualquiera (…) Tenemos una vigilancia estrecha tratando de tener centros de hidratación en sitios en donde hace mucho calor”, expuso.
Mecanismo y síntomas del golpe de calor
Kershenobich detalló que el cuerpo humano normalmente regula su temperatura entre los 36.5 y los 37.5 grados centígrados, pero en condiciones de calor extremo este mecanismo puede fallar. El problema se origina en una región del cerebro y el proceso de descompensación es muy rápido.
Cuando ocurre un golpe de calor, la temperatura corporal puede elevarse hasta los 40 grados, situación que se agrava con la presencia de humedad, ya que esta retiene el calor dentro del organismo. Este fenómeno provoca una rápida serie de daños, incluyendo la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que le da a la piel un tono rojizo.
Señales de alarma y grupos vulnerables
Las señales de alerta principales son piel enrojecida, caliente y seca; pulso acelerado; vómito y dolor de cabeza.
“Lo que sucede con el calor es que todas las células que tienen proteínas se dañan e inmediatamente ocurre un colapso eh que se manifiesta con sensación sensación de desmayo y de convulsiones”, indicó.
Kershenobich enfatizó la importancia del reconocimiento temprano debido a la brusquedad del evento y proporcionó recomendaciones de prevención.
“Es importante reconocerlo porque es muy brusco eh el evento y cómo se puede prevenir. Se puede prevenir eh manteniendo hidratado, evitando la exposición al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, permanecer en un lugar fresco y de que exista usar ropa ligera”, señaló.
Los grupos de mayor riesgo identificados por las autoridades son las personas que trabajan bajo el sol, los adultos mayores, quienes están recluidos en sus viviendas por alguna discapacidad, así como mujeres embarazadas y niños.

