La industria mexicana de berries, conformada por fresas, zarzamoras, frambuesas y arándanos, se ha consolidado como un sector clave que genera aproximadamente 325 mil puestos de trabajo por temporada y produce anualmente entre 700 mil y 1.2 millones de toneladas, según reveló Juan Flores, director general de Aneberries, en una entrevista para Excélsior. Más del 90% de esta producción se destina a la exportación, con Estados Unidos como principal mercado, aunque también llega a otros 38 países, incluyendo Japón, Canadá y diversas naciones de Europa y Asia.
Distribución geográfica y desarrollo genético
La producción se concentra en regiones específicas: Michoacán destaca en zarzamora y fresa, mientras Jalisco lidera en frambuesa y arándano, complementando Baja California y Guanajuato. Flores destacó que el desarrollo del sector está vinculado a la adaptación genética de estos cultivos, tradicionalmente asociados a climas fríos, para prosperar en zonas más cálidas. “Estas frutas eran frutas del bosque, ligadas a climas fríos. Hoy puedes producir blueberries prácticamente sin requerimientos de frío gracias al desarrollo genético”, explicó.
Procesos productivos y tecnificación
Cada tipo de berry requiere procesos agronómicos, ventanas de cosecha y exigencias logísticas particulares, incluyendo un riguroso control fitosanitario, cadenas de frío y protocolos de inocuidad. Aunque la tecnificación ha avanzado con sistemas hidropónicos, producción en sustratos, análisis de datos e inteligencia artificial aplicada al riego y control de plagas, la recolección sigue siendo una tarea manual. “La cantidad de mano de obra que genera es impresionante”, señaló Flores. “Y además se ha ido profesionalizando muchísimo”.
Hitos sanitarios y organización sectorial
Flores identificó el año 2011 como un punto de inflexión debido a la aparición de la plaga Drosophila suzukii, lo que transformó el manejo fitosanitario. “Fue un antes y un después”, afirmó. En esa etapa colaboraron instituciones como la Universidad Autónoma Chapingo, la Universidad de Guadalajara, especialistas de Estados Unidos y otros organismos, con el acompañamiento del Senasica para mantener estándares orientados a la exportación. Respecto a los mercados, mencionó que Japón opera con parámetros sumamente estrictos de firmeza, sabor, apariencia y temperatura. “El consumidor japonés es extremadamente exigente”, indicó.
La organización sectorial, Aneberries, surgió hace más de quince años como una asociación voluntaria. “Aquí nadie está obligado a participar. Esto nació creyendo que juntos somos mejores”, comentó Flores. El sector se reunirá en el 16º Congreso Internacional de Aneberries, que se celebrará los días 29 y 30 de julio en Expo Guadalajara, con la participación de productores, investigadores, comercializadores, exportadores y autoridades para analizar tendencias, logística, innovación, mercados y tecnología.

