En México, una serie de ideas erróneas y prejuicios alrededor de la adopción continúan siendo un obstáculo para que muchos menores de edad encuentren un hogar familiar, según señalan expertos en protección infantil.
Quiénes pueden ser candidatos a adoptar
Contrario a la creencia popular, el marco legal nacional no limita la adopción exclusivamente a las parejas casadas. La legislación contempla también a personas solteras y, según las leyes de ciertos estados, a parejas en unión libre que demuestren contar con estabilidad emocional, económica y social.
El objetivo de los procedimientos legales
Otra noción común es que los trámites están pensados para complicar o impedir las adopciones. Los especialistas aclaran que el propósito de estas evaluaciones psicológicas, sociales y económicas realizadas por las autoridades es asegurar que las niñas, niños y adolescentes sean colocados en entornos seguros y propicios para su desarrollo integral.
El perfil real de los menores en espera
Se suele pensar que la mayoría de los menores disponibles para adopción son bebés recién nacidos. Sin embargo, la realidad indica que un número significativo son niños de mayor edad, adolescentes o grupos de hermanos que deben ser adoptados juntos, lo cual representa uno de los retos más grandes para las instituciones.
Construcción de vínculos afectivos
Existe el temor infundado de que los hijos adoptivos desarrollen un apego menor hacia sus padres. Investigaciones en el tema han evidenciado que los lazos familiares sólidos se forjan mediante el cuidado diario, la convivencia y el cariño, independientemente del vínculo biológico.
Desarrollo y comportamiento
También se cree, erróneamente, que los menores adoptados inevitablemente presentarán problemas de conducta. Los expertos en psicología infantil enfatizan que cada caso es único y que, al igual que con cualquier niño, su desarrollo depende de una multiplicidad de factores, incluyendo el entorno familiar, el apoyo emocional y las oportunidades que se les brinden.
El principio fundamental que rige todos los procesos de adopción en el país no es cumplir el deseo de un adulto de ser padre o madre, sino garantizar el interés superior del menor y su derecho a crecer en una familia que le ofrezca protección, estabilidad y afecto.
Para quienes estén considerando iniciar un proceso de adopción, los organismos especializados recomiendan acudir a las procuradurías de protección de niñas, niños y adolescentes o a los sistemas DIF estatales para obtener orientación formal y conocer los requisitos específicos.

