La ciudad de Irapuato, en Guanajuato, es reconocida mundialmente como la capital de la fresa, título que sostiene gracias a una tradición agrícola que data de 1852 y que hoy impulsa su economía y oferta turística.
Producción y factores de éxito
El cultivo de esta fruta se extiende sobre aproximadamente mil hectáreas en la región, con un rendimiento anual que oscila entre sesenta y ochenta toneladas por hectárea. La fertilidad del suelo y las condiciones climáticas favorables son los elementos clave que explican la productividad y la constancia de la cosecha.
Festividades y rutas turísticas
La identidad fresera de Irapuato se celebra cada año, especialmente durante el mes de marzo, con la Feria de las Fresas. Este evento congrega pabellones gastronómicos, exposiciones ganaderas y presentaciones musicales. Asimismo, la Ruta de la Fresa ofrece un recorrido ecoturístico por los campos de cultivo y las plantas procesadoras, donde los visitantes pueden degustar y adquirir el producto fresco, así como mermeladas y licores derivados.
Patrimonio histórico y atractivos urbanos
Además de su vocación agrícola, la ciudad cuenta con un centro histórico de origen colonial que alberga templos y edificios de valor arquitectónico, como la Catedral de Irapuato, el Templo del Hospitalito y la Plaza de los Fundadores. En sus calles se aprecian casas coloridas y un ambiente pintoresco. Entre sus espacios naturales destacan el Parque Irekua, considerado el principal pulmón verde del lugar, y el Zoológico de Irapuato, uno de los sitios recreativos más frecuentados por los habitantes locales.

