La actriz y cantante argentina Flor Vigna vivió un momento de profunda vulnerabilidad durante su participación en el reality show La Casa de los Famosos México. Entre lágrimas y recuerdos de su infancia, la artista confesó el temor que siente respecto al bienestar y la permanencia de sus padres, Miguel y Viviana, en un contexto de aislamiento y presión emocional dentro del programa de Televisa.
El encierro, que inició el pasado 26 de julio, ha intensificado la sensibilidad de Vigna, quien recordó con nostalgia la época en la que su familia era más unida pese a las carencias económicas. Durante una de las grabaciones, la participante compartió detalles sobre la separación de sus progenitores y los problemas de salud que enfrentaron tras años de arduo trabajo.
“La verdad es que cuando éramos chiquitos no teníamos dinero, pero había mucha salud y mucha unión en mi casa. Y siendo que de tanto trabajar mis papás se separaron, tuvieron problemas de salud, se rompió la unión”
La artista manifestó su deseo de detener el tiempo para preservar la estabilidad que vivió en su niñez, expresando su mayor angustia actual:
“Me gustaría volver a ese momento donde había mucha salud, unión y congelarlo, y que mis papás sean eternos para siempre, porque hoy lo que más miedo tengo es que no estén”
Tensión y conflictos en el reality
Además de la carga emocional por su familia, Vigna ha enfrentado una semana de alta tensión debido a las disputas con otros integrantes de la casa. Entre las acusaciones recibió críticas de Mariana Ochoa, quien señaló que la argentina intentaba simular un romance con Ese Pérez para ganar relevancia, y roces constantes con Yanet García por la convivencia diaria.
Este desgaste emocional llevó a la intérprete a admitir su deseo de abandonar la competencia.
“La verdad es que la estoy pasando muy mal”
, confesó frente a las cámaras tras días de conflictos acumulados.
Relación con Ese Pérez y desgaste emocional
Respecto a su vínculo con Ese Pérez, la participante de 32 años aclaró que, aunque existe una atracción, la diferencia de edad y la personalidad de él complican la situación. Vigna explicó que prefiere no profundizar en ese sentimiento para evitar daños mayores debido a la intensidad del encierro.
“Lo que te pasa acá te pasa por diez mil”
, señaló, subrayando cómo cualquier diferencia mínima se magnifica en el programa:
“Si te peleás con alguien por algo chiquitito, se te hace un mundo”
Con más de un mes de participación, la ganadora de diversos certámenes en Argentina se enfrenta ahora a un reto que trasciende lo físico, enfrentando el impacto psicológico de la distancia y la nostalgia familiar.
